Los agentes que se encargan de colegios e institutos actúan "a iniciativa propia, del centro o de los compañeros de los alumnos" e intentan atender cada caso detectado de manera individualizada, realizando entrevistas periódicas con la dirección de los centros escolares y recabando información sobre los hechos.
En materia de violencia doméstica, las funciones de la unidad abarcan desde el seguimiento de las órdenes de alejamiento o protección, hasta la escolta a mujeres maltratadas a los centros de acogida, juzgados e "incluso en el acompañamiento a sus propios domicilios para facilitar la retirada de enseres, ropa y documentos que necesitan".
En este sentido, Oliva admitió que "queda aún bastante camino por andar",aunque precisó que "en el Ayuntamiento y en la Policía local existe un claro empeño en contribuir a atenuar esta lacra social hasta su erradicación total".