La concentración, que arrancará sobre mediodía, culminará con la lectura de un manifiesto en el que los firmantes, entre los que se encuentran Fundación Secretariado Gitano y Federación Rom, instan a las autoridades a preguntarse qué delito comete una familia gitana por vivir entre cartones o "qué criminalidad supone no disfrutar de un permiso para trabajar en otro país".
Según los convocantes, "criminal es aquel que incendia hogares, criminal es el racista, el xenófobo" y por eso es necesario "apelar a la movilización de la vergüenza", la que aseguran, "deben sentir aquellas administraciones que permiten que sus países y su ciudadanía incumplan la legislación comunitaria vigente".
El Gobierno de Italia "está pisoteando flagrantemente los valores y principios de la Unión", realizando "detenciones y expulsiones arbitrarias, redactando leyes y medidas discriminatorias contra los gitanos y contra los rumanos e incitando al racismo a través de su discurso", expone un manifiesto en el que los firmantes piden justicia.
"Ha llegado el momento de decir basta a la persecución sistemática que durante tanto tiempo nos ha arrinconado en la sociedad a lo largo de nuestra historia, que nos ha etiquetado como ladrones, traficantes, parásitos sociales y demás categorías deleznables que nos han colgado a los gitanos", explica el texto.