Esta percepción varía sustancialmente respecto a espacios cerrados como centros comerciales y de ocio o edificios públicos y corporativos. En estos lugares entre el 90 y 100% de los encuestados afirmas sentirse seguros o muy seguro. Sólo el 11% de los encuestados afirmó sentirse poco o nada seguros en las superficies comerciales y de ocio.
Según este estudio privado, el 93,5 % de los madrileños opina que la instalación de cámaras de seguridad en las calles aumentaría la sensación de seguridad. La percepción de que la videovigilancia podría violar la privacidad de las personas ha descendido sustancialmente respecto al 2005. Sólo el 2% de los ciudadanos entre 30 y 40 años lo ve como un ataque a la intimidad, frente al 23% de inicios de 2005. En la mayoría de los casos (70,5%) se piensa que la seguridad es prioritaria y justifica la videovigilancia.
La encuesta se ha dirigido a habitantes de la ciudad de Madrid con una edad comprendida entre los 16 y 64 años y tuvo lugar entre los días 4 y 8 de diciembre de 2006 mediante encuestas en las calle. Se trata de la tercera investigación sobre percepción encargada por ADT, tras el primer pulsómetro en 2005 (enero) y el Estudio Comportamiento Antisocial en Europa del 2006.