Carmen M. Gutiérrez | Lunes 26 de mayo de 2008
Luchar contra los falsos mitos relacionados con el uso del plástico es el objetivo del convenio firmado este lunes entre la Federación de Industrias Transformadoras y Manipuladoras de Plásticos (Fetraplast) y la entidad sin ánimo de lucro creada para su reciclaje (Cicloplast).
El convenio está destinado a desarrollar una campaña de sensibilización ciudadana para fomentar el consumo responsable y dar a conocer las virtudes del plástico frente a los falsos mitos en los que se ve inmerso. Las actividades informativas se desarrollarán en centros comerciales y educativos, y se ha organizado una exposición itinerante, cuya próxima parada será la Expo de Zaragoza.
"El plástico no es el gran enemigo, sino que el enemigo somos nosotros. Hace falta un consumo más responsable", aseguró el presidente de Fetraplast, Juan Bolós, quien señaló algunas de las ventajas de este material, como su versatilidad y su bajo coste.
Desterrar la idea de que las bolsas de plástico acaban en la naturaleza y tardan centenares de años en desintegrarse es uno de los objetivos de la campaña en un momento en que el Ministerio de Medio Ambiente estudia eliminar su uso. Además, el sector advierte que las biodegradables que se presentan como alternativa a las de plástico podrían provocar el mismo tipo de problemas que los biocombustibles.
Otra idea equivocada es la de que "el plástico no se puede reciclar", según señaló el presidente de Cicloplast, Julio Hernando. Sin embargo, las bolsas de plástico además de ser reutilizadas habitualmente se pueden depositar en los contenedores amarillos desde hace algún tiempo en España. En la actualidad, pese al desconocimiento de esta posibilidad, se recicla o valoriza energéticamente el 10 por ciento de las bolsas que se ponen en el mercado, pero el objetivo es aumentar este número a través de la información.
Además, la directora de Cicloplast, Teresa Martínez, hizo hincapié en que, a pesar de que el plástico procede del petroleo y éste es un recurso no renovable, sólo un 12 por ciento del mismo se destina a la fabricación de plástico. Eso sí, su uso en la automoción y en la construcción consigue reducir el consumo de esta materia prima por su gran capacidad aislante.
Frente a la tendencia de relacionar el plástico con la cultura de usar y tirar, Martínez recordó que el 60 por ciento de los productos que se realizan con este material son de larga vida. Asimismo, la imagen de una tortuga con una bolsa de plástico que apareció en los medios de comunicación hace unos meses incide en la idea de que no son degradables. Sin embargo, existen plásticos de este tipo en el mercado y, según Cicloplast, las bolsas de plástico tienen menor impacto ambiental que otros materiales si se tienen en cuenta otros parámetros, como el agua utilizada en su fabricación o el CO2 emitido.