En el lugar se presentaron un buen número de coches policiales. Los agentes detuvieron a Daniel y a Tamara, a la madre de Tamara y a la amiga que les acompañaba en el momento de la trifulca, acusados de resistencia a la autoridad.
Daniel tuvo que ser trasladado al hospital como consecuencia de una rotura de nariz, un derrame en el ojo y múltiples contusiones en el cuerpo. "Se les fue de las manos la situación, los policías no supieron controlarse y le hicieron heridas muy graves a mi hijo", dijo Susana.
Según explicó la madre, los policías acusaron a Daniel de intento de homicidio en el parte que dieron a Comisaría, ya que, según relataron, cuando estaban esposándole, arrebató el arma a uno de los agentes y llegó a apretar el gatillo mientras le apuntaba al pecho, pero el seguro evitó el disparo.
Los abogados de Daniel, de profesión masajista, pidieron una prueba pericial que demostrara que las huellas de su cliente no se encontraban en el arma que los agentes aseguraban que había empuñado. "Demostramos que no hay ninguna huella", indicó Susana.
Asimismo, los abogados de Daniel han presentado una denuncia por agresión y abuso policial contra los dos agentes. La madre explicó que en el barrio "es muy común" que los policías registren a los jóvenes, pero se mostró "muy sorprendida" por la forma en la que habían tratado a su hijo.