MDO/E.P. | Jueves 22 de mayo de 2008
La Casa Árabe acogió la presentación de la campaña 'No, en nombre del Islam', que quiere luchar contra la idea errónea de que los matrimonios forzosos tienen sus raíces en el Corán.
"Muchos jóvenes musulmanes creen que el Islam exige el matrimonio forzoso porque sus padres se lo imponen, no se dan cuenta de que es un asunto cultural y no islámico. Por eso, en nombre del Islam hay que decir 'no'", manifestóel profesor de Estudios Islámicos en Oxford, Tariq Ramadan, durante la presentación de la campaña europea 'Mano a mano contra los matrimonios forzosos'.
El Corán se refiere al matrimonio como un 'mithaq', un convenio o acuerdo solemne entre el hombre y la mujer, y dispone además que debe ser confirmado por escrito. "Si (los jóvenes) ni siquiera saben que tienen derecho a no ser forzados, es difícil que lo ejerzan", señaló la representante de la SPIOR, Marianne Vorthorne.
En muchos casos, estos matrimonios se producen porque la familia coacciona al joven a casarse con una persona determinada al decirle que si no se contrae matrimonio con ella va a "deshonrar a la familia", lo que supone una fuerte presión ante la que muchos no saben negarse. "El Islam, en realidad, prohíbe los matrimonios forzosos", matizó Vorthorne
"Esta cuestión y muchas otras, como el terrorismo, se asocian con el Islam aunque no tengan nada que ver con él", aseguró el profesor Ramadan, quien quiso recordar que se trata de un problema cultural y no islámico. "Aunque a veces parezca que se trata de una práctica marginal, ocurre con mucha frecuencia y, por principios, no podemos aceptar que se fuerce a un sólo jóven la presión psicológica a la que está sometida una persona durante toda su vida por casarse en contra de su voluntad es incalculable" añadió Ramadan.
La campaña, que fue presentada en Roterdam hace diez días, llegó a Madrid acompañada de un libro bajo el mismo título en el que se recogen suras del corán en las que Mahoma reconoce la libertad individual del hombre para elegir con quién quiere formar una familia y asocia esta práctica a cuestiones sociales, de tradición familiar y de honor personal.