La aparición de las pintadas, continuó Mendoza, coincidió con el intento de destrucción de un olivo que fue plantado para sustituir a un monumento franquista "como símbolo de paz". El concejal dijo que aunque el árbol sobrevivió a las agresiones del pasado año y generó nuevos retoños, ha sido de nuevo rociado con lejía y combustible, probablemente gasóleo, al mismo tiempo que una pintada, "como siempre acompañada de la parafernalia nazi de cruces de distinto tipo, indicaba que el olivo sería quemado y sus retoños segados".
Mendoza señaló que no tiene miedo, aunque "otra cosa es que no tenga precaución". Por ello, indicó que aunque la protección policial dependa del juez, solicitará mayor vigilancia en torno a su domicilio y su familia". Para el concejal de IU, "esta amenaza supone un resurgimiento de la actividad de estos grupos en la sierra que vuelven con sus de insultos, agresiones, provocaciones y pintadas de carácter nazi que, desde hace años, inundan este pueblo de la sierra de Madrid". "Escalada que se produce año tras año sin que las autoridades gubernativas adopten medidas eficaces para frenarla lo que, según esta formación política puede tener consecuencias de la que, más tarde todos se lamentarán", se quejó.
Esta no es la primera vez que Mendoza es objeto de amenazas de muerte. En enero de 2006 la Guardia Civil inició una investigación para determinar la autoría de las pintadas que aparecieron contra el concejal en una pared de la urbanización donde reside. Junto a estas pintadas aparecieron siglas y pegatinas "de un grupo denominado NSDAP, siglas que corresponden a un partido de ideología nazi".
Las pegatinas incluían el nombre de Hoyo de Manzanares, por lo que Mendoza señaló en su día que "significa que en este pueblo ya existe el embrión de un grupo organizado de ideología nazi". Asimismo, en enero de 2005 la sede de la agrupación local de Izquierda Unida fue asaltada y sustrajeron los equipos informáticos, en los que figuraban los datos personales de los afiliados.