Opinión

El PSM se prepara para la coronación de Gómez

Nino Olmeda | Martes 20 de mayo de 2008
El PSM surgió de la antigua FSM, que fue enterrada por Rafael Simancas en un momento en el que  no tenía nada más novedoso, desde el punto de vista político, que ofrecer. Luego vinieron los malos tiempos y los desencuentros con los electores, y una posibilidad desperdiciada de gobernar la Comunidad de Madrid por la inoportuna aparición de Tamayo y Sáez y la incapacidad de muchos para resolver una crisis que trajo la llegada de Esperanza  Aguirre a la Presidencia del Ejecutivo autonómico.

Simancas cayó, fue sustituido por Tomás Gómez y, antes de irse, dejó todo atado y bien atado en manos de la dirección federal del PSOE, más en concreto de José Luis Rodríguez Zapatero, al que señalan como el responsable del ascenso del alcalde de Parla. Se fue con la garantía de que iría en la lista electoral al Congreso de los Diputados. Eso ya está conseguido y ahora queda la segunda entrega: un puesto de vocal en  la próxima Ejecutiva Federal del PSOE, cubriendo la vacante que dejará otro simanquista de pro: Andrés Rojo. Eso está por ver, aunque parece que todo apunta en ese sentido.

Da la sensación de que todo saldrá según lo previsto por el que decidió situar a Gómez al frente del timón del socialismo madrileño. Zapatero está cumpliendo con su parte del contrato y ahora corresponde a Gómez preparar el partido para que, después de que Zapatero sea reelegido como mandamás del PSOE en el próximo congreso,  su coronación como líder del PSM en la convención regional preparada para después del verano se produzca sin gritos, aspavientos ni críticas sobre su obediencia al gran patrón.

Dentro de varias semanas se podrá comprobar, en el congresillo en el que elegirán a los delegados que representarán a Madrid en el congreso federal del partido, si las actuaciones de las distintas familias en que se divide actualmente el PSM se corresponden con  lo que se espera de ellos.

Los que apoyaron a Gómez en el congreso de sustitución de Simancas ya han recibido su premio: unos están en el Senado y otros en la dirección del Grupo Socialista de la Asamblea de Madrid. Los que compitieron con Gómez, los guerristas de Pepe Acosta y los García Hierro, se llevaron un revolcón considerable porque consiguieron avales, pero para aspirar a nada. Ahora todos quieren estar en el equipo de Gómez, porque, además de no tener duda ninguna de que será coronado rey del socialismo madrileño,  consideran que más vale estar dentro porque fuera hace mucho frío.

Los acostistas, sabedores de que no hay un Acosta bis han decidido emprender dos caminos diferentes que van al mismo lugar. Los diputados regionales José Cepeda y Jorge Gómez, cada uno por su lado, organizan sus rebaños para intentar ocupar el sitio pensado para ellos por el alcalde de Parla, siempre que los que mandan en Ferraz no pongan cruces a nadie. Si todos se avienen a colaborar con Tomás, todos tendrán su hueco al sol que más calienta, aunque cabe la posibilidad de que unos acuerdos tan secretos e indescifrables lleven a un sometimiento absoluto del PSM al PSOE, que muchos denuncian en secreto. Aseguran que no se conoce nada igual desde la creación de la FSM en los años 70.

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