La trama de supuesta corrupción de la Policía Local destapada en Coslada por la 'Operación Bloque' salpicará en breve a otros municipios de la Comunidad. Fuentes de la investigación citadas por Europa Press aseguraron este viernes que, una vez comenzada la segunda fase de la operación, se esperan más detenciones para la próxima semana.
Precisamente, este viernes fue detenido un empresario de nacionalidad china implicado en la
red mafiosa liderada por el jefe de la Policía Local, Ginés Jiménez. Al parecer, el empresario pagaba presuntamente a agentes del cuerpo para que amenazasen y coaccionasen a los comerciantes que le hacían la competencia.
Sexo en los coches patrulla
Tras la detención y encarcelamiento de Jiménez y 11 de sus hombres,
las denuncias continuan llegando al teléfono habilitado por la Policía (91 322 34 18), en el que se garantiza la confidencialidad. El último testimonio en hacerse público ha sido el de una de las prostitutas extorsionadas por 'El Bloque', que aseguró que Carlos M.G., considerado la mano derecha del jefe de Policía, les exigía a ella y otra compañera el pago de 200 euros cada semana a cambio de 'protección'.
"Varios policías mantenían relaciones con las chicas sin pagar", manifestó Amina en declaraciones a Telemadrid. La joven afirmó además que los agentes locales las obligaban a mantener contactos sexuales en los coches patrullas, tal y como uno de los imputados admitió ante el juez instructor, Eduardo Cruz Torres.
Ningún alcalde pudo con él
Miembros del cuerpo y vecinos de Coslada ya habían denunciado en numerosas ocasiones la actitud despótica y dictatorial con la que Ginés Jiménez y sus agentes actuaban en el municipio.
De hecho, 'el Sheriff', como era conocido, estuvo suspendido de empleo y sueldo entre 2001 y 2003 por sus enfrentamientos con el director de Seguridad, aunque los
tribunales terminaron por darle la razón y tuvo que ser readmitido en su puesto. Dos años más tarde, en 2005, dos policías denunciaron sufrir acoso laboral por su parte, por lo que el departamento de Recursos Humanos del Ayuntamiento instó a iniciar acciones judiciales contra él.
Los ex alcaldes Raúl López (PP) y José Huélamo (IU), reconocieron que "era muy difícil" que Ginés Jiménez acatara las órdenes, ya que, a pesar de las llamdas a capítulo, era "funcionario de carrera" y era complicado retirarle del puesto. Ambos aseguraron que el Ayuntamiento no recibió "la más mínima información, confirmación o denuncia" por amenazas o extorsiones.
El actual alcalde, el socialista Antonio Viveros, confesó haber oído "rumores" y tener
evidencias de que el cuerpo no funcionaba como era deseable, a pesar de lo cual no inició ninguna investigación.