Emilio Pinto-Presidente de la Fundación O'Belén
Celia G. Naranjo | Sábado 17 de mayo de 2008
Más de 200 jóvenes se han formado en Aspira, una empresa dependiente de la Fundación O'Belén que ayuda a colectivos con problemas a incorporarse al mercado laboral.
Cuando un menor protegido cumple los 18 años debe enfrentarse a la vida él solo. Así, de golpe, sin preámbulos, se ven en la necesidad de subsistir por sus propios medios. Encontrar un trabajo y aprender a manejarse en el mundo laboral es un aspecto crucial para que puedan superar ese momento y tomar las riendas de sus vidas. Por eso, la Fundación O'Belén, dedicada a la infancia, decidió crear Aspira, una empresa en la que los jóvenes podrían vivir su primera experiencia laboral, formarse y encontrar un medio de vida.
"Después de dedicarles mucho tiempo en atención, mucho esfuerzo e incluso mucho dinero, no era cuestión de decir: 'Que te vaya bien', sino de decir: 'Seguimos contando contigo'. ¿Qué padre deja de velar a su hijo por la simple razón de cumplir una edad determinada? Y ya que no encontrábamos a nadie que quisiera correr con los riesgos (faltas de puntualidad, falta de experiencia, falta de habilidades sociales), nosotros decidimos hacerlo", explica Emilio Pinto, presidente de la Fundación O'Belén.
Aspira ofrece servicios de mantenimiento y construcción de jardines, diseño de sistemas de riego, instalación de césped artificial y xerojardinería; mantenimiento y limpieza de edificios; rehabilitaciones, reformas y obras civiles. Se trata de una compañía que ha servido a más de 200 menores como puente hacia otras oportunidades laborales y que, desde su constitución en abril de 2006, cuenta ya con una amplia cartera de clientes. "Para lograr su propósito social, la empresa necesitaba ser viable: por eso la plantilla está formada por un 65 por ciento de profesionales y un 25 por ciento de jóvenes", dice Manuel Serrano, su gerente.
Además de colaborar con la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor, Aspira ofrece oportunidades a jóvenes derivados por la Junta de Castilla-La Mancha y los ayuntamientos de Trijueque, Trillo y Alocén. También colabora con Urbaser, Hercesa, Sufi, Ibersilva y Realitas. "Una fundación que solo se interesase por los menores el tiempo en el que las administraciones le pagan por él sería más bien una empresa y nuestro compromiso no solo es administrativo, sino también moral", concluye Pinto.