Medio Ambiente

La Comunidad prepara un Plan Cinegético para Parque del Sureste

Estará listo en febrero y será un anexo Plan Rector de Uso y Gestión

Elena Delgado | Lunes 22 de enero de 2007

La caza estará más controlada y vigilada en el Parque Regional del Sureste. La Comunidad de Madrid prepara la redacción de un Plan Cinegético en esta área protegida y lo incluirá como anexo del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, un proyecto que lleva más de siete años de retraso. El director de Medio Natural, Miguel Allué, ha asegurado a Mdo que el anexo podría estar listo en febrero.



 La caza es una práctica habitual en el Parque Regional del Sureste, un espacio de más de 30.000 hectáreas muchas de las cuales están en manos privadas. Esta práctica está regulada por la Ley de Caza de la Comunidad de Madrid y la 6/94, ya que se trata de un espacio protegido.

Ahora, el Área de Medio Ambiente está redactando un Plan Cinegético para estudiar las especies y determinar qué, cómo, cuándo y dónde se puede cazar en este parque. "Sería un anexo al PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión) que lo completará en este aspecto y dejará más claro el tipo de práctica cinegética que se podrá desarrollar", ha explicado a Mdo Miguel Allué, director general de Medio Natural de la Comunidad de Madrid. Según Allué el Plan fue encargado hace algo más de un mes y "podría estar listo en febrero".

La caza ha sido uno de los escollos con los que se ha encontrado la Comunidad de Madrid a la hora de sacar adelante el PRUG, igual que ha ocurrido con la actividad extractiva. Activistas medioambientales como Ecologistas en Acción aseguran que el control de las cacerías es casi nulo, y que se da demasiada libertad a los propietarios de los cotos, a pesar de que están enmarcados en un espacio natural. "Creemos los descastes y el control de la fauna debería estar en manos del personal del parque y no que sea sólo una cuestión de los particulares, que organizan sus cacerías cuando quieren", explica Raúl Urquiaga.

Abundan las batidas de conejos, una población que los propios ecologistas califican de "excesiva"; además de las de perdices, ánades y liebres. En opinión de Urquiaga "no nos oponemos a que se cace porque entendemos que es una actividad tradicional que se ha realizado siempre, y que además está ligada a muchos otros intereses, no sólo de control de las especies sino tambien intereses económicos, pero creemos que es posible compatibilizar el espacio natural con una caza ordenada y controlada". Ecologistas en Acción pide también más vigilancia y personal en este parque donde, en el último año, han advertido un incremento de la ya erradicada caza furtiva.

Un PRUG definitivo
Respecto al Plan Rector el director de Medio Natural el Plan cree que el Plan Cinegético será el colofón definitivo de un PRUG que se está haciendo esperar y que, sin embargo, la Comunidad de Madrid reconoce como esencial para este paraje. "El PRUG clasifica los tipos de medios y define los modelos de restauración de los mismos, implicando directamente a las empresas extractoras", que protagonizan buena parte de la actividad económica que se desarrolla, amparada por la Ley, en el Parque.

Allúe considera muy destacable el hecho de que el Plan Rector regule un mecanismo de compensación para que las empresas que legalmente están asentadas en el Parque, amparadas por leyes anteriores a la declaración de esta zona como espacio protegido, estén obligadas a restaurar el paisaje. Se trata, asegura el director de Medio Natural, de un acuerdo voluntario por parte de las compañías extractoras, que tendrán que invertir dinero y financiar la recuperación de los terrenos que ya están degradados".

Según el PRUG,  en cuatro de las siete zonas en las que se divide el Parque Regional no podrá localizarse explotación alguna de áridos, "debiendo concluir de inmediato su actividad extractiva de las explotaciones que estuvieran ubicadas en estas zonas". Sólo se podrá autorizar la extracción de minerales en nuevas explotaciones o ampliación de las ya existentes en las zonas D, F y G, eso sí, con varios condicionantes.

Será obligatorio que estos proyectos cumplan todos los requisitos del procedimiento de evaluación de impacto ambiental. "Además, los titulares deberán contribuir a la restauración del medio natural degradado y a proteger los valores ambientales en el ámbito del Parque, para lo cual se establecerán medidas compensatorias a través de las declaraciones de impacto ambiental, que serán de obligado cumplimiento". A través de esta Estrategia de Regeneración de Áreas degradadas y de Interés Ambiental, se restaurarán también antiguas graveras abandonadas, se mejorarán las riberas y los humedales, se procederá al enterramiento de las líneas eléctricas aéreas y se realizarán actuaciones para aumentar el interés ambiental de esta zona.

 Zonas de Reserva Integral

Además el Plan concreta las zonas de reserva integral como de máximo valor ambiental. En ellas queda prohibida la práctica de la caza, tampoco se permitirá la ubicación de instalaciones de tratamiento o lavado de minerales, ni de depuración de lodos y queda prohibida la edificación o construcción ya sea temporal o permanente. Las zonas de reserva integral son las de los cantiles y cortados de Rivas y La Marañosa y las Lagunas de las Arriadas y El Porcal Norte, además de las masas de repoblación de pino carrasco situadas junto a los cortados de La Marañosa.

Con el fin preservar los valores naturales de relieve en determinados enclaves en los que existe fauna singular y protegida, se declaran Zonas Ecológicas Sensibles catorce humedales (Lagunas de Cerro Gordo, de Las Madres, de Soto de las Cuevas, del arroyo de Las Salinas de Espartinas, entre otras); los cortados y cantiles de Rivas, San Martín de La Vega y Titulcia; zonas esteparias de Pinto
y todos los Sotos y Riberas.

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