MDO/Efe | Lunes 05 de mayo de 2008
El secretario de Economía y Empleo del Partido Socialista de Madrid (PSM), Antonio Carmona, invitó este lunes a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, a dar un paseo por la ciudad a las tres de la madrugada para comprobar el interés que tienen los madrileños en comprar a esa hora.
Carmona y la portavoz del PSOE en la Asamblea, Maru Menéndez, se reunieron con el presidente de la Confederación General de las Pequeñas y Medianas Empresas (COPYME), Salvador Bellido, para analizar la repercusión que el proyecto de Ley de Modernización del Comercio regional tendrá sobre este sector "estratégico".
Los tres coincidieron en que la nueva normativa -remitida a la Asamblea para su tramitación parlamentaria- y, en particular, la liberalización total de los horarios, tendrá consecuencias "muy negativas" al esclavizar al comerciante y al trabajador, destruir el pequeño comercio y el empleo, y dejar a los consumidores en manos de las grandes superficies.
"Será un golpe mortal para el pequeño comercio", dijo Menéndez, que acusó a Aguirre de hacer con este texto "un ejercicio de doble lenguaje" en el que, bajo la apariencia de medidas positivas, se esconde "la desregulación completa" del comercio y pondrá "serias limitaciones" a la competencia.
Tras pedir al Gobierno regional que "reconsidere" la nueva normativa, reiteró que su Grupo Parlamentario presentará enmiendas parciales al texto una vez que, como es previsible, no sea aceptada la enmienda a la totalidad.
Menendez señaló que el eje del discurso socialista en esta materia será que "los madrileños necesitan más salarios para poder consumir y no más horarios para consumir" y coincidió con el responsable de COPYME en que las grandes superficies son las beneficiarias de este proyecto de ley, que producirá una "desvertebración social" y tendrá consecuencias, aún sin evaluar, en la seguridad ciudadana.
Para las grandes empresas
Antonio Carmona se mostró convencido de que las motivaciones que han llevado a redactar este proyecto de ley nada tienen que ver con el interés y la necesidad de los madrileños en comprar de madrugada, sino en desarrollar una política "contraria al pequeño comercio" y favorecedora de las grandes empresas.
Prueba de ello, explicó, es que Madrid se sitúa como la última región en cuanto a densidad comercial (doce comercios por cada mil habitantes) pero la primera en lo que respecta a hipermercados: 74 metros cuadrados por millar de habitantes.
El presidente de COPYME, por su parte, indicó que frente al discurso favorecedor de la economía madrileña se trata de una medida basada en "una información interesada de las grandes empresas ante el anunciado recorte en el consumo".
El proyecto de Ley de Modernización del Comercio regional "trata de favorecer el trasvase de cuota de mercado ante una economía cambiante y difícil", dijo Bellido, que abogó por abrir un debate económico y social sobre esta medida que, además, generará un incremento "extraordinario" de consumo de energía.
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