Nino Olmeda | Lunes 05 de mayo de 2008
Coincidiendo con los fastos del Dos de Mayo y con la Final Four de la Euroliga de Baloncesto masculino, se celebró en la capital la fase final del Campeonato de Europa de Baloncesto en Silla de Ruedas. De lo que sucedió en Madrid y en Móstoles con ocasión del 200 aniversario de las hostias que en 1808 se metieron españoles y franceses, nos hemos enterado todos, gracias a que los medios de comunicación estuvieron atentos a sacar a tanta personalidad junta.
Los Reyes de España, el presidente Rodríguez Zapatero, el alcalde Ruiz-Gallardón, la lideresa Aguirre y un montón de miembros de la oposición socialista liderada por Tomás Gómez y de la coalición de Inés Sabanés, Angel Pérez, Gregorio Gordo y demás. Todos con su generosa presencia dieron lustre a este acto lúdico y patriótico. La presencia de un equipo español, el Tau Cerámica, de Vitoria, entre los mejores del baloncesto europeo, movilizó a los medios de comunicación y a buena parte de la clase política española, incluida una representación de la Casa Real, para apoyar y dar ánimos a los de casa.
Está bien que las autoridades municipales, autonómicas y nacionales con alguna responsabilidad política en esto del deporte se dejen ver para promocionar lo suyo, y, si es menester, hacerse fotos con los ganadores, sobre todo si éstos son los de España. Es su obligación y, sobre todo, les va en el sueldo. Pero pasar tanto de lo que sucede los mismos días, y en la misma ciudad, porque no vende, es tener más morro que un cerdo bien alimentado y menos vergüenza de la esperada en unas personalidades políticas, de uno u otro signo, que se declaran defensoras de los derechos de las personas que más lo necesitan y de la igualdad de derechos entre ciudadanos.
Pues bien, la presencia de los ocho equipos de baloncesto en silla de ruedas más importantes de Europa, entre ellos uno de España, el Fundosa ONCE, no atrajo a muchos notables, aunque sí a numerosas personas de la calle.
Localia TV se atrevió a retrasmitir las jugadas de estos otros deportistas; Miguel de la Villa, director general de Deportes del Ayuntamiento de Madrid, presenció la final entre turcos y alemanes y el consejero de Deportes, Alberto López Viejo, se pasó el día que el Fundosa cayó ante los italianos. Y estos pocos vinieron gracias al tesón e insistencia de un buen puñado de personas del entorno de la Fundación Once, liderado por el vicepresidente del Comité Paralímpico Internacional, Miguel Sagarra.
Durante varios días, tres equipos de Francia, dos de Italia, uno turco y otro alemán compitieron, junto al de España, para llevarse el premio, que fue a manos del Galatasaray de Turquía. Estos chicos, que son los mejores en su especialidad, se encontraron con el silencio de los medios informativos, que no fueron capaces de recordar que por primera vez baloncestistas válidos (para mí los que encestan en silla de ruedas) y de los otros (por supuesto, los de la Final Tour) disputaban el trono europeo en la misma ciudad.
Y también con una clase política con la sensibilidad bajo cero. Si este evento deportivo se hubiese celebrado en fechas cercanas a alguna campaña electoral, seguro que todos, y de todas las siglas, habrían corrido a abrazar a valientes en silla de ruedas y habrían asegurado que no hay nada que más les apasiona que el deporte paralímpico.
Llegarán los JJOO de Pekín y muchos no recordarán que los Juegos Paralímpicos se celebran a continuación y en la misma sede olímpica, entre otros los responsables de las televisiones públicas pagadas con los impuestos de todos. Ya veremos. En principio, parten con un suspenso que sólo podrán mejorar si se aclaran y distinguen entre la política deportiva y el jolgorio mediático, mediatizado, eso sí, por las marcas comerciales que deciden qué tenemos que ver los demás.
Los deportistas paralímpicos siguen con su preparación a la espera de que alguien les dé alguna oportunidad de aparecer como atletas y no como los de la cuota de la integración de las personas con alguna discapacidad. Muchos reconocen que algo ha mejorado la situación tras la puesta en marcha de un Plan ADO Paralímpico. Menos da una piedra. Todos son deportistas. Los unos y los otros.
TEMAS RELACIONADOS: