Carmen M. Gutiérrez | Miércoles 23 de abril de 2008
Un bosque de la música, repoblaciones en Madrid y Guadalajara, transporte público gratuito y un gran escenario decorado con paneles fotovoltaicos son algunas de las iniciativas del festival de música Rock in Río para conseguir "un mundo mejor", como dice su lema.
Rock in Rio empezó en 1985 en Brasil, pero fue a partir de 2001 cuando la organización comprendió que podía utilizar su gran repercusión para trabajar por un mundo mejor. Así, ha dedicado parte de sus esfuerzos desde esa fecha a la educación, a la integración de los más desfavorecidos y desde 2006 también a temas medioambientales. Ese año, en Lisboa, el festival se comprometió a compensar las emisiones de gases de efecto invernadero y la edición que se celebrará en Arganda del Rey profundizará aún más en la lucha contra el cambio climático.
La edición madrileña de Rock in Rio dedicará un 2,5 por ciento de la recaudación de la venta de entradas a proyectos medioambientales, que pasarán por la creación de bosques, la sensibilización y la reducción de las emisiones de CO2. De esta manera Rock in Rio pretende "utilizar el glamour, el entretenimiento y la música como portavoces" de un movimiento social, según explicó Roberta Medina, vicepresidenta del festival.
Bosque de la Música
El proyecto más destacado es el Bosque de la Música, que se creará en el casco urbano de Arganda del Rey junto al recinto que albergará los conciertos que se sucederán el último fin de semana de junio y el primero de julio con motivo de Rock in Rio. Este espacio verde de 12.320 hectáreas tendrá 1.800 árboles y 2.500 arbustos, y combinará naturaleza e instrumentos musicales con los que se podrá experimentar.
Junto a él se levantará el Parque de las Alteraciones Climáticas, un espacio de 11.600 metros cuadrados que recreará la transición desde el bosque mediterráneo al desierto y pondrá de relieve cómo afecta la acción del hombre en la desertización del planeta. Ginés López, alcalde de la localidad anfitriona, comentó este martes durante la rueda de prensa que estos futuros pulmones verdes de Arganda siempre recordarán a los vecinos el paso del festival.
Repoblaciones en Madrid y Guadalajara
Rock in Río plantará aún más árboles, importantes sumideros de CO2. En colaboración con la Consejería de Medio Ambiente, Bosquesur se reforestará a partir de mayo con hasta 50.000 ejemplares de especies autóctonas, 25.000 de ellos ya están asegurados y el resto dependerá del total de entradas vendidas. El director general de Medio Natural, Miguel Allué, destacó el uso de la repercusión mediática del festival para la concienciación medioambiental y los beneficios de las repoblaciones, que también pasan por fijar el suelo y mejorar la calidad del agua.
La otra reforestación será la de la parcela de Los Pinares del Ducado de Medinaceli, en Guadalajara, que quedó calcinado en un incendio en el verano de 2005. Este proyecto correrá a cargo de Toyota, patrocinador social de Rock in Rio.
Reducción de emisiones y educación
El festival está preparando un programa de carbono cero, con el que compensar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello, establecerá un servicio de transporte público gratuito, los miembros de producción se moverán con vehículos híbridos y se utilizarán materiales reciclables o iluminación de bajo consumo.
Otro aspecto fundamental para la organización de Rock in Rio es "utilizar la música como portavoz del pensamiento por un mundo mejor". Para ello, utilizará puntos interactivos dentro de la Ciudad del Rock para informar sobre el cambio climático y habrá gestos simbólicos, como la decoración del Escenario Mundo con paneles fotovoltaicos.