MDO | Viernes 18 de abril de 2008
Ruiz-Gallardón ha inaugurado de forma oficial este viernes la nueva sede de la Junta Municipal de Centro a la que ha calificado como una de las juntas “con más actividad de todo Madrid”. Madrid Espacios y Congresos compró el edificio y emprendió las obras de restauración que han durado catorce meses, requerido una inversión de más de 7,4 millones de euros y actuado sobre más de 5.000 metros cuadrados.
Ha dejado la Casa de la Carnicería en la Plaza Mayor para trasladarse a un edificio que, para algunos, constituye la cuarta fachada de la plaza de la Villa. La Junta de Centro estrena sede en un inmueble, construido hace 144 años en la calle Mayor 72, que hasta hace poco albergó a la Concejalía de Personal del Ayuntamiento. Obra del arquitecto Wenceslao Gabiña, por encargo de los Señores de Luzón, este edificio centenario, gracias a lo que Ruiz-Gallardón ha calificado como “sutil ejercicio de cirugía constructiva”, se ha convertido en un espacio libre de barreras arquitectónicas, acorde a las necesidades del Madrid del siglo XXI.
El alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha inaugurado la nueva sede de la que ha calificado como una de las juntas municipales “con más actividad de todo Madrid”. Un hecho éste que ha motivado el traslado. Ruiz-Gallardón lo detallaba así: “La Junta Municipal de Centro es mucho más que la sede de un distrito de 572 hectáreas que comprenden los barrios de Cortes, Sol, Justicia, Universidad, Embajadores y Palacio, en los que residen más de 140.000 personas, de las que un 26,8% son extranjeras. También es la sede de un distrito que concentra una gran actividad institucional, comercial y de ocio, al tiempo que reúne algunos de los espacios más representativos de Madrid”.
Bien por razones de trabajo, bien por los servicios que ofrece o por el interés turístico que encierra, lo cierto es que cientos de miles de personas acceden diariamente a sus calles, por lo que la Junta “no sólo trabaja para satisfacer las necesidades de los residentes, sino de todos los que se acercan a él”. Esa singularidad otorgaba carácter de urgencia al traslado de sus dependencias.
Fue Madrid Espacios y Congresos quien compró el edificio y emprendió las obras que han durado catorce meses, requerido una inversión de más de 7,4 millones de euros y actuado sobre más de 5.000 metros cuadrados. Con catalogación integral desde 1977, se ha conservado su estructura general pero se han aprovechado los trabajos para devolver esplendor a la escalera de mármol, los patios, las vidrieras, los azulejos y las pinturas de Alcalá Galiano que se conservan en su interior.
Simultáneamente se han introducido los más modernos conceptos arquitectónicos para facilitar el trabajo de los funcionarios. “Todo ello hace de este inmueble un importante elemento del patrimonio de la ciudad que ahora está al servicio de todos los ciudadanos", ha declarado el edil.