En este sentido, un 29 por ciento de los españoles que fumaban lo siguen haciendo desde la entrada en vigor de la nueva ley, mientras que el 27 por ciento lo hace incluso en locales cerrados donde ahora está prohibido. Por otro lado, sólo el 13 por ciento de ellos fuma menos.
Del mismo modo, y según informó la propia entidad en un comunicado, existen muchos fumadores que ven "complicado" adaptarse a lo que la ley propone, ya que no saben "como pueden cesar o reducir su adicción". De hecho, casi la mitad de los fumadores lo han intentado alguna vez y en el 95 por ciento de los casos lo han hecho sin ayuda, confiando "únicamente en su fuerza de voluntad".