Uno de los acuerdos fue que los aficionados del Valencia se ubiquen en el fondo norte y los seguidores del equipo azulón lo hagan en el fondo sur de un Vicente Calderón que abrirá sus puertas dos horas antes del comienzo del partido.
Los organizadores prevén que los seguidores del club madrileño se desplacen en transporte público y accedan por los accesos de metro y RENFE de Marqués de Vadillo y Pirámides, mientras que los autobuses que trasladen a aficionados del Valencia entren por la Ermita del Santo y Vía Carpetana, para que éstos crucen el Puente de San Isidro.
El regreso de las aficiones de uno y otro equipo y el dispositivo que desplegará el SAMUR también fue objeto de análisis en la reunión, que no será la última ya que se celebrará otra antes del partido con la Delegación del Gobierno de Madrid.