El escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público considera probado que sobre las 22.30 horas del 2 de julio del 2005 Sergio F.C. se encontraba en su domicilio de Colmenarejo cuando por el telefonillo fue avisado para que bajara a la calle, en donde le esperaba Jonathan G.E. en compañía de otras dos personas.
Cuando el procesado bajó, se empezó a pegar con Jonathan, le arrebató el cuchillo que portaba y le asestó al menos 20 cuchilladas. Como consecuencia de esta agresión, Jonathan estuvo siete días hospitalizados y precisó de 155 días para curarse. La víctima tiene 20 cicatrices por todo el cuerpo de entre uno y cinco centímetros, y además sufre lumbalgia e insuficiencia respiratoria.
Durante la vista oral, el procesado relató que el día de los hechos llamaron al telefonillo, bajó a la calle sin saber quien era "porque el telefonillo estaba estropeado" y, de manera sorpresiva, Jonathan se abalanzó sobre él. "Me cogió con su brazo por el suelo, forcejeamos, nos caímos al suelo y sacó una navaja con la que me hizo dos cortes en los dedos. Entonces, en defensa propia se la quité y le lancé el brazo en el que tenía el cuchillo, pero no se si le di o no".
Sergio también explicó que previamente ya había tenido varias discusiones con la víctima, siendo la última la semana anterior a la agresión en un bar "por un problema con una chica". Además, Sergio negó en todo momento que el arma blanca fuera suya y que hubiera estado amenazando de muerte a Jonathan en días atrás.
Por su parte, la víctima manifestó que durante las semanas anteriores al suceso, Sergio le había hechos gestos desde un coche en el que ponía "la mano como si fuera una pistola", simulando que le iba a matar. "El día de la discusión en el bar me dijo que alguien iba a acabar con un tiro en la cabeza", apuntó, y agregó que "para terminar con esa situación" fue a casa del imputado para ver si podían solucionar sus diferencias.
"Fui con dos amigos, pero se quedaron a unos metros. Sergio salió de su casa y sin mediar palabra me empezó a golpear. Yo no llegué a ver el arma que portaba, pero eran dos navajas o cuchillos, porque me atacaba con los dos brazos", destacó la víctima.
Mientras, la sobrina del acusado, menor de edad y que vive en el mismo edificio que su tío, indicó que el día de los hechos estaba en la terraza de su casa cuando escuchó que Jonathan preguntaba a los vecinos por el piso de su tío. Así, la menor acudió hasta la vivienda del procesado para avisarle de que Jonathan venía a pegarle, "por el cabreo que traía".
"Una amiga mía y yo bajamos a la calle con mi tío, al que no vi coger ninguna navaja, y cuando él salió del portal se empezaron a pegar. Por miedo, cerré la puerta del portal y no vi nada más", concluyó la testigo.
El fiscal considera los hechos narrados constitutivos de un delito de homicidio intentado por el que pide para el acusado una pena de nueve años de prisión y la prohibición de acercarse o comunicarse con con Jonathan durante 10 años. El representante del Ministerio Fiscal también solicita un indemnización de cerca de 36.000 euros para la víctima por las lesiones y secuelas sufridas. El inculpado se encuentra privado de libertad por esta causa desde el mismo día de los hechos.