MDO | Jueves 27 de marzo de 2008
Las Áreas de Gobierno de Economía y Urbanismo del Ayuntamiento de la capital centrarán la concesión de todas las licencias municipales que se concedan en Madrid a partir del 1 de enero del próximo año. Con esta medida, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón quiere evitar otro escándalo como el del «caso Guateque», que destapó una trama de corrupción municipal en la concesión de permisos.
Según informa este jueves el diario La Razón, el delegado de Hacienda en el consistorio, Juan Bravo, reunió este martes por la tarde a los concejales y gerentes de los 21 distritos de la capital en el número 45 de la calle Alcalá, sede de su Área de Gobierno, para comunicarles el «Acuerdo para la mejora de la Tramitación de Licencias». Un cambio competencial por el que los concejales de las Juntas de distrito perderán la gestión y tramitación de las licencias, que pasará a manos de las áreas de Gobierno. Con esta medida el Ayuntamiento quiere «acabar con la disparidad en la interpretación de las leyes que regulan la concesión de permisos», según explicaron fuentes consultadas por el diario La Razón.
Durante la reunión que mantuvo Bravo con los concejales afectados, el delegado de Hacienda explicó que esta modificación se llevará a cabo en dos fases. En la primera, el Consistorio dotará de personal interino a las Juntas para dar salida a la acumulación de expedientes. En este sentido, Gallardón ya anunció en noviembre del pasado año que externalizaría "parte" del proceso de concesión de licencias. La segunda fase, que se hará efectiva a partir del 1 de enero de 2009, supondrá la centralización de la potestad de conceder permisos en las Áreas de Urbanismo y Economía que dirigen Pilar Martínez y Miguel Ángel Villanueva, respectivamente. Así, se baraja que la primera gestionará las licencias de nuevas edificaciones y la segunda, las de actividades.
Malestar entre los concejales
Pero según el este rotativo, el anuncio no ha acabado de caer bien dentro del Consistorio. En la misma reunión en la que se comunicó el cambio, los concejales y gerentes de distrito ya mostraron su «malestar» a Juan Bravo. Denuncian que esta competencia era la única que les quedaba y afirman que se les está devaluando al anularles cada año más competencias. Y es que, en la práctica, el concejal de distrito ya no puede gestionar ni el mobiliario urbano, ni la seguridad vial, la limpieza o las zonas verdes. Además, alegan que la medida será contraproducente, ya que creen que la tramitación se congestionará «aún más», porque dependerá de menos personas y porque aseguran que son ellos los que mejor pueden conocer las necesidades de los vecinos, ya que son los que están en contacto con ellos. «Parece que no confía en nosotros», afirmaron las mismas fuentes a este rotativo. Tampoco ha caído bien que la razón que ha señalado el Ayuntamiento para llevar a cabo este desvío competencial sea «evitar que se produzca otro caso Guateque. Esto hace que parezcan las Juntas como las responsables de la trama de corrupción», declararon.
El efecto del «caso Guateque» provocó, desde el momento en el que salió a la luz, que se paralizara la tramitación en la concesión de licencias municipales. Algunas de las más polémicas, que en ese momento muchos dijeron que se concedería, fue la del número 3 de la calle Núñez de Balboa. Un edificio, aún habitado, que el empresario madrileño Pedro Trapote, dueño de las discotecas Pachá y Joy Eslava, pretendería convertir en un macro espacio de ocio nocturno. La oposición de los vecinos a que una discoteca acabara con la tranquilidad de este barrio con el apoyo del concejal del distrito, responsable último de la licencia, y la ralentización que provocó la investigación del juez Torres a la concesión de permisos, ha impedido, por el momento este proyecto. A partir del año que viene la decisión está en manos del Área de Gobierno de Economía.
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