Social

El 42% de los menores que cometen los delitos más graves son de clase media o media-alta

Celia G. Naranjo | Miércoles 12 de marzo de 2008
Nueve de cada diez menores que participaron en el estudio sobre reincidencia de la Agencia madrileña del Menor Infractor son varones. La media de delitos cometidos es de 1,86 (sobre un rango de 1 a 9).

Entre los 208 menores objeto de estudio sumaban un total de 377 delitos y 299 medidas judiciales, lo que arroja una media de 1,44 medidas judiciales, cuya duración arrojó un promedio de 8,4 meses. La mayoría de las infracciones cometidas lo fueron contra el patrimonio (63,1 por ciento), seguidos del homicidio y los delitos contra la libertad sexual (7,2 por ciento en ambos casos). También son frecuentes en la muestra las lesiones (7 por ciento) y, en menor medida, los delitos contra la seguridad (tráfico de drogas, conducción temeraria).

La medida más frecuente en estos menores fue la libertad vigilada (40,1 por ciento), seguida del internamiento en régimen cerrado (24,4 por ciento) y las prestaciones en beneficio de la comunidad (18,7 por ciento). Les siguen el internamiento en régimen semiabierto (14,4 por ciento) y, a mucha distancia (1,3 poe ciento), el tratamiento ambulatorio.

Hay que señalar que el estudio solo considera que los menores han reincidido cuando les ha sido impuesta una medida de internamiento en régimen cerrado o semiabierto, o bien libertad vigilada.

La muestra fue dividida entre los menores de entre 14 y 17 años, por un lado, y los jóvenes de 18 años o más. Ello llevó a concluir que la reincidencia es mucho más frecuente en esta última franja de edad, al igual que en los menores que cometieron delitos más graves.

Uno de los datos más significativos del estudio radica en que el 42 por ciento de los menores estudiados, que cumplieron medidas judiciales en régimen cerrado —el reservado para los delitos más graves—, proceden de familias de clase media o media-alta. La mitad, el 49 por ciento, son extranjeros.

La mayoría de ellos, tanto chicas (74 por ciento) como chicos (96 por ciento), están caracterizados por el absentismo escolar. Más de la mitad de estos menores habían abandonado los estudios. También resultaba habitual el consumo de drogas 'blandas' (tabaco, cannabis, alcohol), no así el de drogas 'duras' (heroína o cocaína).

Así, del sector analizado, el 63 por ciento se encuentra en centros de régimen cerrado por delitos contra el patrimonio, en el que se incluyen robos y hurtos; el 7,2 por ciento lo está por delitos contra la libertad sexual y homicidio; el 7 por ciento, por lesiones; el 2,8 por ciento, por delitos contra la seguridad; el 1,5 por ciento, contra la libertad de las personas; y un 1,3 por ciento, por alteración del orden público.