Rafael Martínez-Simancas | Lunes 10 de marzo de 2008
Gana Zapatero de forma incontestable, y el PP aunque consigue remontar en votos no remonta en una idea que resulte ilusionante para los ciudadanos. Pero ambos, PP y PSOE, forman una mayoría suficiente para llegar a acuerdos durante esta legislatura, y me refiero a cuestiones de estatutos pero sobre todo a una posición unitaria frente a ETA, (sin olvidar el bloqueo en el Tribunal Constitucional). Pero esos acuerdos tendrán que ser muy diferentes porque tanto el PSOE como el PP han cambiado. El discurso de “España se rompe” ya no le sirve a los populares porque el modelo de Zapatero ha quedado legitimado en las urnas.
La pregunta parte de una reflexión del consejero de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados: “cuando se produce una segunda derrota hay que tomar medidas”. ¿Esas medidas significa que Mariano Rajoy se tiene que marchar del PP?, ¿Acaso su partido tiene que ir a un congreso extraordinario?, ¿Debe hablar Gallardón, ahora que se ha acabado su periodo de silencio voluntario?, ¿Por qué no apareció Esperanza Aguirre en el balcón de Génova?, ¿Qué va a hacer, ahora, el PP con el fichaje Pizarro?
Al margen de los resultados hay que destacar la bonhomía de Mariano Rajoy que ha sido un caballero en la derrota y un elegante político que no ha hablado con rencor de su oponente socialista. Ese nuevo PP que surgirá de sus cenizas haría mal si no cuenta con Rajoy, puede que no como cabeza de cartel pero es un tipo que merece la pena porque usa el humor en esta política tan arisca. Rajoy durante la campaña ha demostrado su capacidad; por desgracia le ha fallado el voto y aquella niña resultó ser niño.
www.rafaelmartinezsimancas.com
TEMAS RELACIONADOS: