El Colegio de Trabajadores Sociales de Madrid recomienda un profesional por cada 3.000 habitantes. Sin embargo, en la capital, estos empleados municipales deben atender a poblaciones de casi 11.000 personas, según el Plan de Atención Social Primaria 2008-2011 del Ayuntamiento.
El documento, al que ha tenido acceso
Madridiario, realiza un análisis de la situación actual de los servicios sociales de la capital que pone de manifiesto que existen "grandes diferencias" entre los distritos. Así, aunque la ratio de habitantes por profesional en 2005 —últimos datos disponibles— representa una "notable mejora" respecto a hace diez años, cuando la ratio era de 16.700 por trabajador social de zona, en Retiro esta media se dispara hoy día hasta los 21.010 madrileños por profesional, mientras en Centro es de tan solo 7.082 habitantes.
Lo mismo ocurre, según el plan, con la carga asistencial que soportan los profesionales: la media de la ciudad fue de 1.392 personas atendidas por cada trabajador social en 2005, pero en San Blas la cifra alcanza los 2.093 y en Chamartín se reduce a 765. "La falta de un reparto equilibrado de los recursos humanos dentro de los equipos, y de una adecuada distribución de las cargas de trabajo, se suple con una evidente buena voluntad y espíritu de cooperación", reza el documento. El plan, que ha contado con la participación de los profesionales de servicios sociales, dice también que estos consideran conveniente "registrar como 'atención prestada' cada acto profesional y no cada información que se ofrece al usuario en un mismo acto", es decir, que en adelante se evite contar como usuarios atendidos cada información que dé un trabajador de los servicios sociales, aun cuando varias las haya formulado un mismo usuario en una sola visita.
Entre los objetivos de mejora planteados, el plan recoge el de agilizar la atención, ya que los trabajadores se quejan de la "excesiva burocracia de los procesos, que disminuye el tiempo de intervención". Además, dice el documento, "no siempre queda garantizada la atención en el día, teniendo el usuario que volver una segunda e incluso una tercera vez". En la actualidad, utilizar un sistema de citas es una decisión de cada Junta Municipal.
A finales de 2006, datos que recoge el plan, trabajaban 1052 personas en los centros de servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid, 477 de ellos trabajadores sociales. Los empleados dedicados a la atención directa ascendían en esa fecha a 373, un 76 por ciento más que en 1998. Solo cuatro de los 27 centros municipales abren en la actualidad por la tarde, como experiencia piloto, llegando a atender al 7 por ciento de los usuarios totales de los servicios sociales.
Desconocimiento de los usuarios
La cobertura media de cada centro es de 120.108 madrileños, aunque la cifra de potenciales usuarios varía de 43.000 a 234.000 según el distrito.
En cualquier caso, el diagnóstico pone de manifiesto que uno de cada cinco madrileños ha acudido a un centro de servicios sociales, media que se supera en Puente de Vallecas (27,5 por ciento), Usera (26,7 por ciento), Villaverde (26,05 por ciento) y Villa de Vallecas (25,35 por ciento). Los residentes en Chamartín, Moncloa-Aravaca, Retiro y Fuencarral-El Pardo son los que menos acuden a estos servicios. Además, el número de personas atendidas en el período 2001-2005 casi se duplicó.
El documento pone de manifiesto el desconocimiento de los madrileños de la existencia de los servicios sociales: cuatro de cada diez reconocieron en 2003, en una encuesta a nivel regional, haberse enterado de la existencia de los servicios sociales por medio de familiares, vecinos o amigos, según recoge el plan.