Social

Una residencia ahorra a costa de la alimentación de los ancianos

MDO | Miércoles 05 de marzo de 2008
La dirección de la residencia Manoteras, gestionada por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad, ha ordenado un drástico recorte de gastos, limitando "el consumo de frutas y verduras" y comprando "carne de menor categoría" para los ancianos residentes. Estas medidas vienen contempladas en una nota interior, fechada el pasado 25 de febrero, entre otras como servir "platos más baratos, sobre todo en las cenas", utilizar el aceite "para más frituras de las habituales"o "pedir algo menos de pan".

Según un portavoz del Gobierno regional, los 300 mayores que viven en esta residencia, situada en el número 3 de la calle de Oña, pagan el 80 por ciento de su pensión a la Comunidad para residir en el centro. La dirección justifica en el documento estos recortes ante el aumento ("más del IPC") de los precios de los alimentos. Aseguran que "se garantizará el aporte energético necesario" a los residentes aunque concluye que en la cocina "más vale que falte en lugar de que sobre".

La circular fue enviada por la dirección a todos los empleados y constituye un "despropósito de las buenas prácticas en la atención a las personas mayores", según Isabel Gimeno, especialista en nutrición de la Sociedad española de Medicina General (SEMG).

Carlos Pérez, gerente de Bienestar Social de la Comunidad, aseguró este martes que la Consejería desconocía este asunto y que el director del centro, Juan José Araúzo López, "no puede tomar ese tipo de medidas por que todas las decisiones que tienen que ver con la alimentación de los ancianos tienen que pasar por el departamento médico en Gerencia". Aseguró que tomarán "medidas severas" contra el director por "extralimitación en sus funciones".

Este martes, varias trabajadoras del centro se quejaban al diario El País, de la falta de personal y de otros recortes anunciados "en pañales, colonia, gel, o galletas de la merienda." Según explicaron, la dirección pretende que estos productos sean financiados por los ancianos con el 20 por ciento restante de su pensión.