El accidente de tráfico condenó a Francisco a pasar el resto de su vida en una silla de ruedas. El crimen de su mujer dejó a sus dos hijos, de 8 y 6 años, sin madre y tutelados por el Instituto Madrileño del Menor y de Familia (IMMF).
Un jurado popular de la Audiencia Provincial de Madrid, que quedó este martes constituido, enjuiciará este miércoles al acusado, a quien se imputa un presunto delito de homicidio. En su escrito de acusación, la fiscal Patricia Hernández reclama que indemnice con 60.000 euros a cada uno de los cuatro hijos de la víctima, dos de ellos fruto de una relación anterior.
El crimen se produjo a las 15:30 horas del 30 de marzo de 2005 en el transcurso de una discusión que comenzó después de que la mujer despreciase un anillo que le había regalado el procesado. Tras un enfrentamiento verbal, según la fiscal, el acusado "agredió repetidas veces en la cara" a la víctima y, acto seguido, "la agarró por el cuello apretándola fuertemente con las manos hasta ocasionarle la muerte por asfixia mecánica", producida por el estrangulamiento.
En sus conclusiones provisionales, el abogado defensor reclama 4 meses de prisión para su cliente por homicidio imprudente, con la eximente completa de alteración psíquica. El letrado alegó que Francisco cometió el crimen influido por varios factores, como su trastorno mental, sus celos crónicos, el estrés que le producía su familia o los complejos que tenía.