En ese tiempo, se vieron afectados los 8 trayectos de ida y los 8 de vuelta que efectúan los trenes AVE que conectan la capital con Barcelona. La desaparición de cable provocó más retrasos a los trenes que llegaban a la capital, ya que los que salían de ella podían recuperar tiempo durante el resto del trayecto, indicó Adif.
No es la primera vez que se produce un hecho de este tipo. El pasado 23 de enero un robo de 30 metros de cable afectó a 10 trenes y provocó distorsiones en la puntualidad en los servicios de alta velocidad entre Madrid y Valladolid y afectó a diez trenes. El pasado 21 de diciembre, un día antes de la inauguración oficial de esta línea, ocurrió algo similar.