Por su parte, el consejero de Sanidad calificó de "anecdótico" el recibimiento en el hospital de Parla y restó importancia a los supuestos intentos de agresión hacia él y Granados. Güemes apuntó además que el "comité de recepción" que les aguardaba en las cercanías del centro sanitario "es de agradecer", aunque señaló también que "lo importante es celebrar la puesta en marcha de un Hospital que entra en funcionamiento con el esfuerzo de muchísimos profesionales".
Por otro lado, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, exigió la "inmediata" actuación de la Fiscalía General del Estado por este intento de agresión. "La crispación alentada desde el PSOE se ve que está teniendo resultado", dijo Beteta, para quien la agresión a los dos consejeros pone de manifiesto que los ciudadanos se encuentran en una "espiral antidemocrática, generada por las calumnias e insultos desde las más altas instancias del PSOE, empezando por José Luis Rodríguez Zapatero".
Dos manifestaciones a las puertas
A las puertas del Hospital de Parla se produjeron dos manifestaciones paralelas. Por un lado, los agentes de Policía local del municipio, que esperaban la presencia de Tomás Gómez, ya que mantienen un conflicto laboral con el Ayuntamiento.
Además, se manifestó un grupo de exaltados, entre los que se encontraban miembros de Unión Cívica Republicana que, mostrando la bandera tricolor, pedían que no se privatizase la Sanidad madrileña. Según testigos, fueron integrantes de este sector los que intentaron agredir a Granados y a Güemes. Estos incidentes hicieron que Esperanza Aguirre, que tambíen estaba presente en la visita, entrara en el hospital por la puerta trasera.
La presidenta de la Comunidad acudió hasta el hospital de Parla con la intención de hacer una visita oficial al centro antes de su puesta en funcionamiento del lunes, un acto que el PSM ha recurrido ante la Junta Electoral Central por considerar que se trata de una inauguración en plena campaña electoral.