En ese momento, el convoy entraba en la estación de Gregorio Marañón. El hombre, y muchos de los pasajeros salieron al andén, donde tras ciertas escenas de pánico, los agentes de seguridad del suburbano consiguieron reducir al hombre, y mantenerle retenido hasta la llegada de una patrulla de Policía Nacional.
Por su parte, fuentes policiales informaron que se trata de un nigeriano de mediana edad, que en ese momento iba indocumentado. Sobre el hombre pesa una orden de expulsión del territorio nacional por 3 años.
Asimismo, indicaron que el agresor llegó a colocar la pistola de fogueo que empuñaba en la cabeza de uno de los guardas jurados. La Línea 10 se ha visto interrumpida durante unos minutos por este motivo.
La Comunidad de Madrid, y especialmente su consejero de Interior, Francisco Granados, ha reclamado reiteradamente una unidad adscrita de la Policía Nacional para labores de seguridad ciudadana en transportes colectivos y edificios públicos.