Estas pruebas, que ya han empezado, se alargarán más allá de la entrada en servicio comercial del AVE, prevista para este miércoles, y se centran en la señalización en todo el recorrido, que permitirá mantener los coeficientes de seguridad y fiabilidad actuales con velocidades superiores.
Además de la señalización, el aumento de la velocidad comercial entre las dos ciudades también requerirá el uso de convoyes específicos. En concreto, los trenes que pueden alcanzar los 350 kilómetros por hora son los Siemens S-103, con capacidad para 397 personas, y según confirmó Renfe, serán los únicos que operen el recorrido Madrid-Barcelona.
Adif y Renfe hicieron hoy estas declaraciones durante un viaje de pruebas entre las estaciones de Sants y el Camp de Tarragona, que permitió comprobar la operatividad de las dos vías que unen ambas estaciones y probar los nuevos servicios en la estación de Sants para los viajeros de AVE.