madri+d | Lunes 11 de febrero de 2008
La Universidad madrileña coordina un proyecto internacional enmarcado en el Año Polar Internacional 2007-2009 que estudia el régimen térmico de permafrost (suelo permanentemente helado)
Coincidiendo con el verano austral, la Universidad de Alcalá ha comenzado de nuevo sus actividades científicas en el continente antártico, en el que el Grupo de Física Ambiental (GIFA) ha realizado 13 campañas de investigación, centradas en el estudio del intercambio de energía entre la superficie del suelo helado y la atmósfera.
En esta misión, enmarcada en el proyecto PERMAMODEL-PERMADRILL, dirigido por el profesor del departamento de Física de la UAH Miguel Ramos y en el que trabaja un equipo multidisciplinar de las universidades de Alcalá, Lisboa y Zurich, se están realizando dos perforaciones de unos 25 metros de profundidad en las proximidades de la base antártica española Juan Carlos I, en la isla Livinsgton. El siguiente paso será realizar mediciones del régimen térmico de permafrost para estudiar el efecto que tiene la variabilidad climática en este terreno, de manera que se puedan establecer modelos climáticos de interacción entre la atmósfera y el suelo permanentemente congelado.
Quedarán así instaladas en el continente blanco dos estaciones de medida que siguen el protocolo de la Asociación Internacional de Permafrost. Sólo existen otras cuatro estaciones de estas características en la Antártida. El posterior tratamiento y seguimiento de los datos recogidos del estudio del régimen térmico del suelo helado permitirá obtener conclusiones sobre el clima antártico en el último medio siglo y, por lo tanto, de su evolución. Además, los testigos de la perforación (el suelo extraído para hacer los sondeos) irán al Centro de Astrobiología del CSIC (CAB), donde se realizarán análisis biológicos de vida bacteriana en permafrost.
Otra importante novedad de esta campaña es que durante la misma se va a testar una instrumentación que en 2009 se lanzará a Marte como parte del equipamiento científico de la misión Mars Sciencie Laboratory de la NASA, en colaboración con el CAB. Su objetivo es medir variables meteorológicas para conocer las condiciones atmosféricas del planeta rojo y, en función de las mismas, establecer si sería posible la existencia de vida microbiana. A la isla Livinsgton se han transportado concretamente dos sensores –los que miden la radiación ultravioleta y la temperatura del suelo– para probar su funcionamiento en un ámbito análogo al de Marte, cuyo suelo también está permanentemente helado.
PERMAMODEL-PERMADRIL es un proyecto del Ministerio de Educación y Ciencia cofinanciado por la Fundación Calouste Gulbenkian. Para el traslado a la base Juan Carlos I de las tres toneladas del material que requiere la misión se ha contado con el rompehielos chileno Óscar Viel, mientras que la Unidad de Tecnología Marina del CSIC ha organizado la logística.
Para seguir el desarrollo de la campaña, con la colaboración de un grupo de alumnos de la asignatura “Tópicos de la investigación polar”, que se imparte en la facultad de Ciencias Ambientales de la UAH, se ha abierto un blog http://antartibloguah07-08.blogspot.com/ que permite a los interesados seguir de cerca a los investigadores en su trabajo de campo.