El monarca lamentó la muerte de dos jóvenes que vinieron a España "con la ilusión de conseguir un futuro mejor para ellos y sus familias" para, seguidamente, trasladar su "apoyo, afecto, pesar y solidaridad" a sus familiares y amigos "en estos difíciles momentos". "Quiero expresar nuestro pesar, afecto, apoyo y solidaridad a sus familiares y amigos en estos difíciles momentos, y reiterar nuestro más respetuoso homenaje a todas las víctimas de la abominable lacra del terrorismo, así como nuestro decidido respaldo a sus familias".
Asimismo, subrayó que "la barbarie terrorista nunca quebrantará" "la fe" de los españoles en la democracia y su "determinación en la defensa de los valores y principios de la Constitución", la cual, afirmó, "garantiza el pleno ejercicio de los derechos, el pluralismo, la diversidad y la convivencia en libertad de todos los españoles".
Dicho esto, el Rey apeló a la "unidad" para acabar con el terrorismo y expresó su "plena confianza en la fortaleza de nuestras instituciones democráticas y en todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho". Concretamente, destacó que "la sólida acción de la Justicia, la eficaz actuación de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el reforzamiento de la cooperación internacional" permitirán "poner fin definitivamente a la violencia terrorista".