MDO | Viernes 05 de enero de 2007
Barajas se ha convertido en un santuario en recuerdo de las dos últimas víctimas mortales de ETA, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, fallecidos el pasado sábado en la explosión de una furgoneta-bomba en el aparcamiento de la T-4. Así, centenares de velas, ramos de flores y mensajes de solidaridad recuerdan a los dos ecuatorianos cuyas fotografías presiden este homenaje improvisado por las asociación Juventudes Unificadas del Foro de Ermua.
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