Según la empresa, "a pesar de los impagos, se tomó la decisión de continuar las obras en acto de buena fe con la voluntad de no perjudicar a los futuros propietarios y con la esperanza de cobrar las cantidades no recibidas".
En todo caso, una vez han transcurrido estos plazos, "a pesar de haber cumplido los compromisos por encima de lo recibido por la parte contraria, no se puede hacer la entrega de la obra hasta que no sean satisfechas en su totalidad las cantidades adeudadas".
Desmentido de Bitango
Fuentes de Bitango "negaron rotundamente" la versión que ofrece la constructora. "No responde a la realidad, no se le debe ningún dinero a Conait", explicó un portavoz de esta empresa, que aseguró que el único pago que resta por hacer, "por contrato, se hará una vez que se recepcionen las viviendas".
Las mismas fuentes precisaron que todos los pagos que ha habido hasta ahora se han hecho, y que en el momento en que se entreguen las viviendas, se procederá al pago de la última cantidad.
Desde Bitango consideran que el problema reside en que Conait tiene dificultades financieras propiciadas por la crisis del sector inmobiliario. "Falta poco para entregar las llaves de las viviendas y probablemente esté presionando para adelantar liquidez", manifestaron.