La onda expansiva procedente de la explosión provocó la precipitación de la mayor parte de las vidrieras que constituyen el cerramiento del aparcamiento sobre el recinto de trabajo de la obra. Asimismo, se produjeron desplomes en el muro de bloques de hormigón que discurre paralelo al andén.
Por este motivo, la Comunidad de Madrid decidió suspender la jornada de trabajo en la prolongación de la línea 8 en la zona más cercana al aeropuerto para garantizar las medidas de seguridad, y también debido a las restricciones de acceso planteadas por la investigación del atentado.
Para continuar con los trabajos en la estación, los trabajadores permanecen a la espera de que finalicen las tareas de evaluación de daños estructurales y demolición, en su caso, de las estructuras afectadas, desescombro y limpieza, que permitan continuar las obras de Metro en las condiciones de seguridad necesarias.
Los técnicos de la Consejería de Transportes estiman que esta interrupción temporal de las obras en la estación no tiene por qué afectar a los plazos inicialmente previstos, y por tanto se intentará mantener la fecha de puesta en servicio fijada.