La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Israel C. R. a doce años de prisión por el homicidio de Francisco de Pablo Páez, cuyo cuerpo fue localizado más de dos años después de su desaparición enterrado bajo el suelo de la cocina de una finca en Aldea del Fresno. Además, Fernando R. P. ha sido condenado a un año y nueve meses de cárcel por un delito de encubrimiento.
La sentencia llega tras el veredicto de un jurado popular, que declaró culpables a ambos acusados. Según los hechos considerados probados, el crimen tuvo lugar el 21 de marzo de 2022, cuando Israel C. salió junto a la víctima de su domicilio en Madrid y ambos se trasladaron hasta una finca familiar situada en San Fernando de Henares.
En ese lugar, el condenado golpeó a Francisco de Pablo en la cabeza con una barra metálica, un impacto que le provocó lesiones craneales mortales. El tribunal considera que la violencia del golpe, la zona del cuerpo afectada y el objeto utilizado evidencian la intención de acabar con la vida de la víctima.
Tras el homicidio, Israel C. contó con la ayuda de Fernando R. para ocultar el cadáver. Ambos trasladaron los restos hasta otra propiedad familiar en Aldea del Fresno y los enterraron bajo el suelo de la cocina de la vivienda. El cuerpo permaneció oculto hasta el 6 de junio de 2024, cuando fue encontrado durante la investigación policial.
El jurado fundamentó su decisión en diversas pruebas, entre ellas el testimonio de un testigo protegido, los informes forenses y antropológicos, el hallazgo de la barra metálica junto a los restos y la propia declaración del principal acusado, que reconoció haber golpeado a la víctima. También se tuvieron en cuenta las inspecciones policiales y los análisis de localización de los teléfonos móviles, que permitieron reconstruir los movimientos de los implicados.
En el caso de Fernando R., el tribunal considera acreditada su colaboración en el traslado y ocultación del cuerpo a partir de las declaraciones de los acusados, las comunicaciones entre ambos y las pruebas recabadas durante la investigación.
La resolución aplica a Israel C. una atenuante relacionada con su adicción a sustancias, al considerar que presentaba un trastorno por consumo de cocaína, alcohol y cannabis que afectaba parcialmente a sus capacidades, aunque no anulaba su conocimiento de la ilegalidad de sus actos.
El jurado rechazó por unanimidad la posibilidad de un indulto para los condenados y la Audiencia Provincial considera que la gravedad del homicidio y la posterior ocultación del cadáver justifican las penas impuestas. Ambos deberán asumir también las costas del procedimiento.