La selección española ya está en la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. El equipo dirigido por Luis de la Fuente firmó una actuación sobresaliente para imponerse por 2-0 a Francia en el AT&T Stadium de Dallas y citarse el próximo domingo con la historia, donde buscará la segunda estrella de su palmarés frente al ganador de la otra semifinal entre Inglaterra y Argentina.
España volvió a demostrar que su mayor fortaleza reside en el colectivo. Frente a una selección francesa repleta de talento ofensivo, la Roja ofreció un ejercicio de madurez, solidez defensiva y eficacia en las áreas para dejar sin respuesta a uno de los grandes favoritos al título.
El primer golpe llegó en el minuto 22. Lamine Yamal, una vez más decisivo, leyó a la perfección un balón al área, se anticipó a Lucas Digne y provocó un penalti que Mikel Oyarzabal transformó con serenidad para firmar su quinto tanto del campeonato y adelantar a la selección española.
Lejos de reaccionar tras el descanso, Francia volvió a verse superada por el orden táctico y la intensidad del conjunto español. En el minuto 56, una gran combinación entre Dani Olmo y Pedro Porro terminó con el lateral definiendo con calidad ante Mike Maignan para establecer el definitivo 2-0, un resultado que reflejó la superioridad de los de Luis de la Fuente durante buena parte del encuentro.
El seleccionador español volvió a demostrar su capacidad para adaptar el equipo a cada escenario, acertando tanto en el planteamiento como en la gestión del partido. Su propuesta neutralizó el potencial ofensivo francés y confirmó el excelente momento de una generación que combina la experiencia de jugadores consolidados con el desparpajo de jóvenes como Lamine Yamal.
Desde la grada, cuatro leyendas del fútbol español -Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi Hernández, campeones del mundo en Sudáfrica 2010- fueron testigos del triunfo de una selección que mantiene vivo el sueño de repetir aquella gesta histórica.
Con la clasificación sellada, España ya espera rival para la gran final. Inglaterra y Argentina se disputarán este miércoles el otro billete, mientras la Roja afrontará el domingo la oportunidad de conquistar el segundo Mundial de su historia y confirmar una etapa dorada iniciada con la conquista de la Eurocopa en 2024.