El Grupo Municipal Socialista ha reclamado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida “transparencia, responsabilidad y soluciones” ante el desalojo de Casa Árabe del edificio de las Escuelas Aguirre, que deberá quedar libre antes del próximo 1 de septiembre.
Los concejales socialistas Pedro Barrero y Emilia Martínez han participado en una concentración en apoyo a la institución cultural. Barrero ha defendido que Casa Árabe es un referente de prestigio internacional y ha acusado al alcalde de anteponer la confrontación política a los intereses de Madrid.
“La Casa Árabe no puede convertirse en una pieza más de la estrategia de confrontación permanente del Partido Popular con el Gobierno de España”, ha señalado el edil, quien también ha criticado que Almeida esté “más pendiente” de “obedecer” a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, que de defender a los madrileños.
Barrero ha pedido explicaciones sobre el deterioro de las Escuelas Aguirre y sobre la actuación de las administraciones que formaban parte del consorcio. “Un edificio no se abandona de un día para otro”, ha afirmado antes de reclamar que el debate se centre en la conservación del patrimonio público y en garantizar la continuidad de la institución.
El concejal también ha rechazado que el alcalde haya calificado Casa Árabe como un “chiringuito”. “Exigimos transparencia, responsabilidad y soluciones. Y eso no se consigue llamando chiringuito a la Casa Árabe”, ha defendido.
El PSOE llevará el desalojo a la próxima Comisión de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento para solicitar información sobre el estado del inmueble y las medidas previstas por el Ejecutivo municipal.
El Ayuntamiento ha dado a Casa Árabe hasta el 1 de septiembre para abandonar las Escuelas Aguirre. Almeida ha justificado la decisión por la gestión de la institución tras la salida de la Comunidad de Madrid del consorcio y ha acusado a su anterior directora, Irene Lozano, de haberla dejado en una situación económica crítica.
El Gobierno municipal prevé recuperar formalmente el edificio y acometer obras urgentes de conservación, consolidación y rehabilitación. Según el alcalde, el objetivo es evitar un mayor deterioro y devolver posteriormente el inmueble al uso de los madrileños.