1951.España comenzaba a recuperarse de las secuelas de la posguerra. Dejaba atrás las cartillas de racionamiento, la inversión externa empezaba a entrar tímidamente y la población comenzó a soñar con la posibilidad de tener un coche, un seat 600. Madrid sentía este impulso. La gente paseaba por las calles del centro y merendar en las cafeterías de la Gran Vía era “lo más “, dormir en uno de los hoteles ni te cuento.
En este ambiente de efervescencia abrió sus puertas el hotel Regente. El 18 de junio. Aquel mes la temperatura media en Madrid fue de 20,4 grados, según el registro de medias mensuales de la Agencia Española de Meteorología (AEMET) correspondientes a la estación de Madrid . El 18 de junio de 2026, con 31 grados, el Regente celebraba su 75 cumpleaños, decorado, vestido y maquillado como el primer día. El personal del hotel, desde la dirección al botones, se vistieron de época en un gesto de humor y complicidad que revela la estrecha relación que une al equipo.
Hay lugares a los que llegas y te sientes en familia. Es difícil proporcionar datos concretos que ilustren el por qué de esta sensación. A veces hay que buscarlo en la decoración que trae recuerdos; el olor es otro vehículo de conexión. Pero, sobre todo, la forma cómo te tratan. Y hay lugares donde te sientes atendido, respetado, pero, de esa forma tan natural que surge cuando te conocen de siempre.
El Regente se encuentra en esta categoría. En el mundo de la hostelería tiene su clasificación oficial: hotel familiar, independiente, con encanto, con identidad local. Para quien llega a Madrid y se aloja allí, encontrará confort, pero también hospitalidad. Y esto último es una categoría que tiene que ver más con la atmósfera que allí se respira que con las condiciones físicas. Parte de esta atmósfera la conforma la seguridad de que encontrarás al mismo recepcionista que te atendió en el anterior viaje y que en el desayuno no tendrás que explicar si leche entera o desnatada porque ya conocen tus gustos.
Juan Castellano Rodríguez fundó el hotel ( entrada por la calle de Mesonero Romanos, donde se ofrecía habitación sencilla por 50 pesetas y desayuno por apenas 10) que se ha mantenido como una institución familiar , con un modelo de gestión digno de estudiarse en las escuelas de negocio. Cuatro generaciones han guiado el establecimiento con idénticos patrones de gestión, privilegiando la hospitalidad, el trato personal y el trabajo en equipo. Solo dos personas lo han dirigido: Luciano Villar Sánchez, premio Honorífico por sus 53 años como director y, Pablo Villar, Premio a la Tayectoria por los 33 ligados al hotel .Luciano comenzó de botones en 1951, su sucesor, Pablo, como recepcionista.
La fidelidad de Ramón Echaniz, más de cuatro décadas pernoctando en el Regente, le ha merecido el título de Cliente más Antiguo. Juan Bautista Scartascini del Rio, consejero de la Embajada argentina en Madrid, recogió el premio a la Amistad Internacional concedido a su país , por ser el principal mercado exterior, Viajes Abreu, la agencia colaboradora más antigua. El premio Alma de Regente correspondió a Pilar Mas Castellano “pilar de la historia”. La fidelidad de los empleados, encuentóo representación en Luisa Bernal , Empleada más Antigua, con 43 años de servicio ininterrumpido.
El reconocimiento Mejor Comunicación ha sido para la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet) por “difundir la excelencia del turismo de España”.Miguel Ángel Sánchez de la Morena, vicepresidente y Néstor Trujillo, directivo de Fijet, respectivamente, recogieron los galardones. En la lista de reconocimientos no podía faltar Torres Bermejas, templo madrileño del flamenco, como Colaborador más Antiguo. El Regente comparte vecindario con el famoso tablao vecino desde 1960.
El hotel ha celebrado su 75 cumpleaños con la tersura que le proporciona la renovación de la instalación ( 140 habitaciones , gimnasio, conexiones de alta velocidad ) para acomodarse a una clientela que si bien ha cambiado de perfil, ahora es más internacional, mantiene esa fidelidad que da carácter a la casa.
Con motivo del Aniversario, el hotel ha querido revivir su apertura adoptando el atuendo de la época, una forma divertida de aceptar el paso del tiempo. También ha impreso una edición especial de El Eco de Madrid, periódico vespertino de la época. En aquel entonces, la línea 3 de metro avanzaba hacía Legazpi y la primera Feria Nacional del Campo (el IFEMA de hace 75 años) mostraba lo más sobresaliente de la maquinaria y los productos agrícolas.
Momentos de gloria. El Edificio España cambiaba la silueta de la capital y el Club Atlético de Madrid se había proclamado campeón de Liga de la temporada 1950-51. La casualidad ha querido que el aniversario 75 del Regente se celebre al tiempo que el Mundial de Fútbol.