El Corte Inglés ha alcanzado uno de los principales objetivos marcados en su hoja de ruta de sostenibilidad para 2026 al conseguir que el cien por cien de sus grandes almacenes dispongan de la certificación Residuo Cero otorgada por Aenor. A este logro se suman también todos los establecimientos Supercor, Sánchez Romero y Outlets, así como las plataformas logísticas de la compañía en España y Portugal.
Con este hito, la empresa refuerza su apuesta por la economía circular y consolida un modelo de gestión avanzada de residuos que ya se aplica en más de 300 centros y plataformas certificadas. Durante 2025, estas instalaciones permitieron valorizar más de 100.000 toneladas de residuos, lo que representa más del 94% del total gestionado, evitando además la emisión de más de 61.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e).
El Sistema de Gestión Residuo Cero implantado por la compañía se basa en un principio fundamental: todo residuo generado debe ser gestionado y todo residuo gestionado debe ser valorizado. Este enfoque permite cerrar el ciclo de la economía circular y superar ampliamente el umbral mínimo del 90% de valorización exigido para obtener la certificación de AENOR.
La iniciativa comenzó en 2019 con un proyecto piloto en centros comerciales y plataformas logísticas de Galicia. Tras el éxito de esta experiencia, entre 2020 y 2023 se desarrolló una primera fase de expansión que permitió extender la certificación a todos los centros comerciales y plataformas logísticas de la empresa. Posteriormente, el modelo se implantó en establecimientos de menor formato, incluyendo los supermercados Supercor, las tiendas Sánchez Romero y los outlets.
La actividad de El Corte Inglés genera más de 50 tipos diferentes de residuos procedentes tanto de sus operaciones como de los hogares de sus clientes. Gracias a una correcta segregación y gestión, estos residuos han sido transformados en recursos con importantes beneficios ambientales.
Entre los resultados obtenidos durante 2025 destacan la valorización de papel y cartón equivalente a la conservación de más de 430.000 árboles. En el caso de los plásticos, el material recuperado permitiría fabricar más de 630 millones de botellas pequeñas de agua y evitar el consumo de más de 21 millones de litros de petróleo.
Asimismo, los residuos orgánicos gestionados han servido para producir más de 2.400 toneladas de compost o generar más de un millón de metros cúbicos de biogás. En cuanto a los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), se recuperaron cerca de 2.000 toneladas de materiales y elementos críticos como cobalto, magnesio, antimonio y estroncio, además de preparar para su reutilización más de 900 toneladas de materias primas.
A estas acciones se añaden otras medidas orientadas a la reducción del impacto ambiental, como la optimización de rutas logísticas y de la carga de los vehículos, que han contribuido a disminuir las emisiones de CO₂. La compañía también mantiene acuerdos con diversas entidades para evitar el desperdicio alimentario mediante programas de donación de alimentos.
El Sistema de Gestión Residuo Cero de El Corte Inglés se somete anualmente a auditorías internas y externas, además de contar con mecanismos de autocontrol que permiten detectar incidencias y aplicar mejoras de forma continua.
La compañía destaca que este avance ha sido posible gracias a la implicación de sus profesionales, que han adaptado procedimientos y procesos para garantizar una correcta separación, gestión y valorización de los residuos. Todos los empleados de los centros certificados reciben formación específica y cuentan con el apoyo de una red de delegados ambientales y responsables de Residuo Cero distribuidos por regiones y establecimientos.
De cara al futuro, El Corte Inglés continuará reforzando esta certificación en toda su red de centros, incorporando progresivamente los nuevos establecimientos y adaptando el sistema a los cambios normativos y operativos, con el objetivo de seguir avanzando hacia una gestión cada vez más eficiente y sostenible de los recursos.