Que Madrid es una ciudad de contrastes lo sabemos todos. Sin embargo en los últimos años observamos como estos se polarizan cada vez más, fruto sin duda de una globalización descontrolada.
Por diferentes razones laborales he ido a dos distritos de la ciudad: Puente de Vallecas -barrio de Portazgo- y Salamanca -barrio de Goya-. En ambos he podido observar cómo la ciudadanía, de todo tipo, portaba camisetas rojas con los colores de nuestra selección, como muestra de apoyo al mundial de fútbol que ha comenzado este mes de junio.
En Puente de Vallecas eran más niños y niñas los que las llevaban; en Salamanca una franja de edad más adolescente y joven, incluso adultos. En Puente de Vallecas las camisetas eran variaciones -sin marca visible alguna- de “la roja” y en Salamanca, a simple vista, camisetas oficiales de la conocida marca deportiva de las tres bandas.
La diferencia de renta entre los distritos del Noroeste y el Sureste de la ciudad es más que evidente. Y esa diferencia en los ingresos condiciona el futuro de los niños y las niñas de buena parte de los distritos del Sureste de la ciudad.
En Madrid llevamos demasiado tiempo con políticas que no favorecen el reequilibrio territorial, porque así se ha querido por parte de la derecha madrileña con Álvarez del Manzano, Ruiz Gallardón, Ana Botella y, por supuesto, Martínez Almeida. Siempre lo hemos sospechado pero ahora sabemos que era, y es, una estrategia política perfectamente ideada y llevada a la práctica: favorecer a unos distritos frente a otros.
Es la típica espiral continua: Si no tengo servicios públicos accesibles o los tengo muy deteriorados, y no tengo renta para poder pagar lo que me ofrece la iniciativa privada, no puedo disfrutar de colegios públicos de calidad, de sanidad pública de calidad, de instalaciones deportivas de calidad, de centros de día o residencias públicas de calidad … y así podríamos seguir. El caso es que en el 90% de los barrios del sur y del este de la ciudad esta es la realidad.
Almeida lo sabe y no hace nada para remediarlo porque es una estrategia política. Aunque el PP insiste en decir que se gastan mucho dinero en reequilibrio, es una falacia … no lo hacen. Dos consideraciones:
Madrid hoy mantiene una diagonal de la desigualdad que al PP de Almeida parece gustarle. Con esa política de privatizarlo todo, sobre todo los servicios públicos, quedará mucha gente fuera del sistema. Y eso no lo debemos consentir.
Queda un año para las elecciones municipales y autonómicas. El voto es una herramienta poderosa que puede cambiar la realidad de mucha gente. No lo olvidemos.
¡Mucha suerte a la selección española! Estaremos todos y todas con ellos.