El actor Luis Lorenzo ha negado este viernes en el juicio por presunto maltrato a un familiar que tuviera responsabilidad en la atención médica o la gestión económica de Isabel, la tía de su expareja Arancha Palomino, y ha asegurado que todas esas cuestiones eran asumidas por ella. La vista oral ha quedado vista para sentencia en la Audiencia Provincial de Madrid tras cinco jornadas de vista oral, con la declaración de 54 testigos.
Durante su declaración, Lorenzo afirmó que nunca tuvo acceso a las cuentas bancarias de la anciana ni participó en las decisiones relacionadas con su tratamiento. Según explicó, era Palomino quien realizaba las transferencias y se ocupaba de la medicación.
El intérprete defendió que Isabel quería permanecer en Madrid y rechazó que hubiera manifestado sentirse retenida o que sufriera malos tratos en el entorno familiar. También recordó el recibimiento que, según su versión, tuvieron en Grado (Asturias) durante el funeral de la anciana, una situación que calificó de especialmente hostil.
Asimismo, negó cualquier implicación en un supuesto envenenamiento y aseguró que en el registro de su vivienda no se encontraron restos de metales pesados. Sobre los 140.000 euros hallados en efectivo bajo un colchón, sostuvo que procedían de sus ahorros personales acumulados durante años de trabajo como actor.
Lorenzo explicó que Isabel llegó a Madrid en marzo de 2021 de forma temporal, pero acabó quedándose debido al progresivo deterioro de su estado de salud. Según relató, con el paso de las semanas comenzó a sufrir más caídas, pérdida de movilidad y dificultades para hablar.
También aseguró que la contratación de cuidadores externos y los trámites relacionados con el patrimonio de la anciana fueron gestionados por Palomino. En este sentido, señaló que únicamente acompañó a su entonces pareja en una ocasión relacionada con una visita al notario.
Respecto a los gastos cotidianos de Isabel, afirmó que durante un tiempo fueron sufragados por él, incluyendo desplazamientos y salidas, hasta que pidió que la propia anciana asumiera esos desembolsos porque, según dijo, “el paganini” era él.
Por su parte, Arancha Palomino negó igualmente los delitos que se le atribuyen y defendió que su tía recibió una atención adecuada hasta su fallecimiento. Además, aseguró que Isabel decidió permanecer en Madrid por voluntad propia y que el actor nunca tuvo acceso a sus cuentas bancarias.
La Fiscalía ha revisado su postura sobre el papel del actor Luis Lorenzo en el procedimiento, al entender ahora que no intervino de forma directa ni en el cuidado de la tía de su expareja ni en la gestión de sus asuntos económicos, aunque le atribuye una participación como cooperador necesario en los delitos que se imputan a Arancha Palomino.
En su informe final, la acusación pública ha ajustado la calificación respecto al actor, al situarlo como colaborador imprescindible en los hechos atribuidos a su pareja, aunque sin modificar la solicitud de pena de seis años de prisión por un delito contra la integridad moral y otro de administración desleal, relacionados con un presunto trato degradante y una gestión irregular del patrimonio de la víctima. Asimismo, ha retirado los cargos contra la cuidadora, para quien inicialmente reclamaba dos años y medio de cárcel.
Por otro lado, la acusación particular, representada por el abogado Jaime Sanz de Bremond, también ha suavizado su petición, eliminando el delito de detención ilegal para los tres encausados y descartando igualmente la acusación de falsedad documental contra Palomino.
Las defensas de Luis Lorenzo y Arancha Palomino, ejercidas por los letrados Juango Ospina y Beatriz Uriarte, han solicitado la absolución de ambos, al igual que la representación legal de la cuidadora.