Los vehículos de movilidad personal han pasado en pocos años de ser una curiosidad urbana a convertirse en parte del paisaje habitual de muchas ciudades españolas. Los patinetes eléctricos se han consolidado como alternativa para trayectos cortos, desplazamientos al trabajo y movilidad de última milla.
Pero mientras el parque de VMP sigue creciendo, hay un dato que empieza a preocupar dentro del sector asegurador y de la movilidad: una parte muy importante de estos vehículos seguiría circulando sin seguro.
Fuentes del sector consultadas por SegurosVMP.com estiman que actualmente existen más de 160.000 VMP registrados en España, mientras que solo alrededor de 80.000 contarían con cobertura aseguradora específica. En otras palabras: aproximadamente uno de cada dos patinetes registrados circularía sin protección financiera frente a posibles daños a terceros.
La cifra adquiere una dimensión aún mayor si se pone en contexto con el auge de la micromovilidad en España. La Dirección General de Tráfico (DGT) estima que actualmente circulan cerca de 5 millones de patinetes eléctricos en el país, lo que demuestra hasta qué punto estos vehículos se han integrado en la movilidad cotidiana de millones de ciudadanos. Sin embargo, la rápida expansión del sector no parece haber venido acompañada de un crecimiento equivalente en la contratación de seguros específicos.
No es una cuestión menor. A medida que aumenta el número de usuarios, también crece la probabilidad de accidentes, daños materiales o lesiones a terceros. Y aunque muchos conductores perciben el patinete como un medio de transporte de bajo riesgo, las consecuencias económicas derivadas de un siniestro pueden ser considerables cuando no existe una cobertura adecuada.
Durante años, muchos usuarios han percibido el patinete eléctrico como un dispositivo sencillo, ligero y de bajo riesgo comparado con un coche o una motocicleta.
Sin embargo, desde el punto de vista de responsabilidad civil, la realidad es distinta.
Un atropello a un peatón, una colisión con un ciclista o daños materiales a terceros pueden derivar en reclamaciones económicas relevantes.
Y ahí aparece la gran pregunta: ¿quién paga?
Si el conductor dispone de cobertura, el impacto económico puede quedar limitado según condiciones de póliza.
Si no existe seguro, el problema cambia completamente.
En determinados escenarios, el conductor podría tener que responder personalmente frente a reclamaciones por lesiones, daños materiales o perjuicios derivados del accidente.
España ha vivido un crecimiento rápido en el uso de VMP.
La popularidad del patinete eléctrico se explica por varios factores:
Pero esa adopción acelerada no siempre ha venido acompañada de educación aseguradora.
En sectores maduros como automóvil o motocicleta, la necesidad del seguro forma parte del comportamiento normal del usuario.
Con los patinetes, esa percepción todavía no está completamente asentada.
Muchos usuarios siguen asociando el VMP a un gadget o accesorio urbano, no a un vehículo con potencial de generar responsabilidad real.
La normativa sobre VMP ha evolucionado en los últimos años, pero sigue existiendo cierta confusión entre usuarios.
La regulación ha delimitado aspectos como:
Sin embargo, el debate sobre la obligatoriedad aseguradora sigue siendo uno de los puntos más observados por el sector.
La cuestión de fondo es sencilla: a medida que aumentan los usuarios, aumenta también la exposición al riesgo.
Y con ello, la presión para que exista un marco más homogéneo.
Uno de los motivos del infraaseguramiento parece ser psicológico.
Muchos usuarios sobreestiman el coste del seguro y subestiman el riesgo real.
La lógica suele ser:
"Solo uso el patinete para trayectos cortos."
"Voy despacio."
"Nunca me ha pasado nada."
Pero el problema de la responsabilidad civil no depende solo del uso habitual, sino del peor escenario posible.
Un accidente aislado puede generar consecuencias económicas muy superiores al coste anual de una póliza.
Desde SegurosVMP.com, comparador especializado en seguros para VMP, apuntan que gran parte de los usuarios que finalmente consultan precios descubren que el coste es sensiblemente inferior al que imaginaban.
Ese factor explicaría por qué muchos conductores no exploran opciones hasta que toman conciencia del riesgo.
En un siniestro con un VMP pueden entrar en juego distintos elementos:
Cada caso depende de circunstancias concretas.
Pero el denominador común es que el incidente deja de ser un simple problema de movilidad para convertirse en una cuestión económica.
Y ahí es donde el infraaseguramiento se convierte en un problema estructural.
La industria aseguradora ve este segmento como un mercado todavía inmaduro.
No por falta de necesidad, sino por falta de conciencia.
Comparadores especializados como SegurosVMP.com han contribuido a hacer más accesible la búsqueda de opciones de seguro para patinete eléctrico, facilitando que los usuarios comparen coberturas según su perfil.
Pero incluso con mayor acceso digital, el reto sigue siendo cultural.
La pregunta no es tanto si existe oferta.
La pregunta es por qué tantos usuarios siguen sin considerarla necesaria.