El centro de Madrid ha acogido este sábado una manifestación contra la nueva Ley de Caza y Pesca Fluvial que se tramita en la Asamblea de Madrid y cuya votación está prevista para el próximo 18 de junio.
La protesta, convocada por la plataforma Madrid sin Caza, ha reunido a cientos de personas para rechazar una norma que, según los organizadores, amplía los privilegios del sector cinegético frente a los derechos de la mayoría no cazadora, de los animales y de quienes disfrutan del medio natural.
Madrid sin Caza está integrada por la Plataforma Ecologista Madrileña, la Asociación Empatía y la Plataforma No a la Caza NAC, y cuenta con el apoyo de más de 200 colectivos y entidades. Los convocantes han planteado la movilización como el inicio de una estrategia ciudadana más amplia para intentar frenar los aspectos más lesivos de la futura norma.
“La caza en Madrid se ejerce por una minoría que no llega ni al uno por ciento de la población, pero que ocupa y utiliza más del 70 por ciento del territorio”, ha denunciado la portavoz de Madrid sin Caza, Mari Ángeles Nieto.
A su juicio, la Comunidad de Madrid está impulsando una ley que “amplía los derechos de los cazadores en contra de los derechos de las personas no cazadoras y de los derechos animales”.
Tres organizaciones ecologistas y animalistas unidas contra la caza en Madrid.
Los animales silvestres y quienes disfrutamos la naturaleza en paz estamos en riesgo.
👊🏼 Es momento de actuar.
📍30 mayo · 12h · Callao
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La plataforma critica que el texto legislativo se haya elaborado durante tres años con participación del sector cinegético, pero sin contar suficientemente con colectivos ecologistas, animalistas, vecinales, deportivos o de usuarios del medio natural.
La futura ley será la primera norma autonómica de caza y pesca fluvial de la región y sustituirá a regulaciones estatales de 1970 y 1942.
Entre los puntos más cuestionados por los convocantes figuran la ampliación de especies cazables, la recuperación de prácticas como la caza con señuelos vivos, el uso de nuevas tecnologías para localizar animales y la posibilidad de restringir o sancionar actuaciones de personas no cazadoras en zonas donde se desarrollen actividades cinegéticas.
Nieto ha advertido de que la norma “permite cazar los 365 días del año” y aumenta el número de especies que pueden ser abatidas. En concreto, ha señalado que se incorporan siete especies de aves acuáticas y limícolas, algunas con poblaciones en situación desfavorable o con presencia muy reducida en la Comunidad de Madrid. Entre ellas ha citado el ganso, el ánade azulón, el ánade silbón, la agachadiza común, la agachadiza chica y la focha.
La portavoz ha subrayado que la inclusión de estas especies afecta también a los espacios en los que viven. “Son todas de ecosistemas acuáticos y limícolas, que son los que viven en el borde de las zonas húmedas, en las orillas de los humedales”, ha explicado. Por ello, ha alertado de que zonas como márgenes de ríos y entornos de humedales podrían pasar a tener uso cinegético.
Otra de las críticas centrales de Madrid sin Caza se dirige al uso de drones, visores nocturnos y visores térmicos en la actividad cinegética. Según Nieto, la ley introduce estas tecnologías “para localizar a los animales, dejándolos sin escapatoria”.
La plataforma también rechaza el uso masivo de perros de rehala, que podrían llegar a ser hasta 500 por montería, y advierte de los riesgos de estrés, lesiones y abandono para estos animales. Además, denuncia que la nueva regulación puede dificultar el acceso de senderistas, ciclistas, familias y otros usuarios a caminos públicos, márgenes de ríos y zonas de caza bajo el concepto de impedir o dificultar el aprovechamiento cinegético.
“La nueva ley afecta a todas las personas, ya no solamente se refiere a los derechos de los animales, sino que nos afecta a todas las personas que disfrutamos de la naturaleza de una forma pacífica”, ha afirmado Nieto. La portavoz ha señalado que la norma puede afectar a “senderistas”, “ciclistas” y “familias que simplemente quieran pasar un día en el campo”.
Según ha añadido, quienes protesten o dificulten una actividad cinegética podrían enfrentarse a multas. “A las personas no cazadoras que consideremos protestar por alguna actuación cinegética se nos puede multar con hasta 10.000 euros”, ha denunciado.
Madrid sin Caza también sostiene que la ley no solo tendrá efectos en espacios rurales, sino también en entornos próximos a núcleos urbanos. Nieto ha advertido de que “no solo afecta al campo”, porque la norma también permitiría cazar en los alrededores de las ciudades mediante controles de población, “con la excusa del incremento de poblaciones en los entornos urbanos”.
Los convocantes insisten en que la ley todavía no está aprobada y que la movilización ciudadana puede ser determinante para modificarla o frenar sus aspectos más controvertidos. “Esta manifestación es el punto de partida de una coordinación que lo que pretendemos es dar a conocer la verdad de la caza”, ha señalado Nieto.
Desde Madrid sin Caza aseguran que la mayoría social madrileña es ajena a la actividad cinegética y no debe quedar subordinada a los intereses de una minoría. “La inmensa mayoría de los madrileños somos no cazadores y la nueva ley lo que está intentando es imponer los intereses de una minoría sobre la gran mayoría de las personas”, ha recalcado la portavoz.
La plataforma ha anunciado que en las próximas semanas dará a conocer nuevas acciones de activismo, divulgación e investigación para mantener la presión antes de la votación parlamentaria del 18 de junio. Su objetivo, aseguran, es sumar a más personas y colectivos contrarios a una ley que consideran lesiva para el medio natural, los animales y el derecho ciudadano a disfrutar de los espacios públicos.