Las altas temperaturas ya empiezan a apoderarse de las calles de Madrid. Los termómetros superan los 30 grados durante esta semana y salir a la vía pública en las horas centrales del día se convierte cada vez más en una tarea insoprotable con la llegada del verano. Ante este escenario, el Ayuntamiento de Madrid trata d emitigar los efectos del calor extremo con actuaciones urbanas centrada en reducir las conocidads como islas de calor, como la remodelación que acaba de finalizar en la plaza del Rastrillo, un espacio considerado hasta ahora como el más caluroso de la ciudad, según el estudio Urban Heat Snapshot, realizado en 2022.
Columnas pulverizadoras que expulsan agua al pulsar un botón, una fuerte ornamental circular situada en el centro de la plaza y la sombra que proporcionan los nuevos árboles plantados en todo el entorno. En total, se han incorporado 76 árboles y más de 340 arbustos con la intención de reducir varios grados de temperatura de la zona durante los meses más calurosos.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha visitado este miércoles el espacio junto a la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y el concejal de Centro, Carlos Segura, para comprobar el resultado de unas obras que, según el Consistorio, buscan mejorar el confort climático y recuperar una plaza que se encontraba "muy degradada".
"Son muchos grados de diferencia entre las zonas de sol y sombra", ha manifestado Sanz, que confía en comprobar en las próximas semanas cómo la remodelación consigue rebajar la sensación térmica en una de las áreas más castigadas por el calor en la capital.
La actuación, que supone una inversión de 2.3 millones de euros, no solo afecta a la plaza del Rastrillo, sino también a las calles adyacentes como Espíritu Santo, Tesoro, San Andrés y Marqués de Santa Ana, sobre una superficie total de 4.170 metros cuadrados.
"Esta reforma, esta rehabilitación tiene mucho que ver con evitar esa isla de calor en esta zona concretamente del distrito Centro", explica Sanz. La vicealcaldesa destaca que el proyecto incorpora "zonas estanciales, más verde y elementos que refrescan el entorno" con el objetivo de mejorar la calidad de vida de vecinos y visitantes.
La intervención también reorganiza el espacio para hacerlo más accesibley acogedor. Asimismo, se han reducido el número de mesas y sillas de las terrazas de bares y restaurantes de alrededor y se han reubicado para liberar espacio en la plaza y facilitar así el tránsito y la estancia de los madrileños y madrileñas en esta popular plaza de Madrid.
Además, el proyecto incluye la renovación de pavimentos, nuevo mobiliario urbano, mejoras en la iluminación y una nueva zona infantil cubierta por una estrucutra de sombra que permite proteger a los menores durante las horas de mayor exposición solar.
Desde 2019, el área de Obras y Equipamientos ha intervenido ya en 46 plazas de toda la ciudad, de las que 42 están finalizadas y otras cuatro continúan en ejecución. Según el Ayuntamiento, uno de los principales objetivos de estas remodelaciones pasa por mejorar la calidad ambiental de los espacios públicos y alivar los efectos de calor extremo de la ciudad. "Siempre se intenta introducir agua como agente mitigador de los efectos de las altas temperaturas, por un lado, a través de la incorproación de fuente de beber y, por otro, con la inclusión de fuentes ornamentales con lámicas de agua y dsititnas formas de difusión que permiten también reducir la sensación térmica", exponen.