La Comunidad de Madrid ha alcanzado por primera vez un hito histórico en su dispositivo de vigilancia y protección medioambiental al superar los 350 integrantes en el Cuerpo de Agentes Forestales. El aumento de plantilla se ha materializado este lunes con la incorporación de 90 nuevos efectivos tras completar un exigente periodo de formación especializada.
El acto de graduación y entrega de diplomas se celebró en el Instituto de Formación Integral en Seguridad y Emergencias (IFISE) y contó con la participación del consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, quien destacó el refuerzo que supondrá esta nueva promoción para la protección del entorno natural y la respuesta ante emergencias en la región.
Los nuevos agentes han superado un curso selectivo de más de tres meses de duración y 420 horas lectivas, diseñado para prepararles tanto en labores medioambientales como en actuaciones de emergencia. El programa ha combinado formación teórica con simulaciones operativas, prácticas sobre el terreno y colaboración con organismos especializados como Madrid 112, la Unidad Militar de Emergencias (UME) o el Instituto Nacional de Toxicología.
La capacitación se ha estructurado en doce módulos y 45 materias diferentes, entre las que figuran investigación de incendios forestales, gestión de fauna y montes, defensa personal, técnicas de policía judicial y coordinación en situaciones de riesgo.
El Gobierno regional ha subrayado el carácter multidisciplinar del equipo docente, integrado por más de medio centenar de profesionales procedentes no solo del propio Cuerpo de Agentes Forestales, sino también de Bomberos, Protección Civil, SUMMA 112, la UME y especialistas en emergencias y medio ambiente.
Más allá de la formación técnica, uno de los aspectos que se ha reforzado durante el curso ha sido la preparación humana y psicológica de los futuros agentes. El objetivo, según la Comunidad de Madrid, es que puedan desenvolverse con eficacia en contextos de presión, gestionar conflictos con ciudadanos y coordinarse con otros servicios de intervención en situaciones complejas.
Con esta nueva promoción, la región amplía su capacidad de vigilancia ambiental y prevención de incendios en un momento especialmente sensible por la llegada de la campaña estival y el aumento del riesgo en espacios naturales.