Somos muchos los que hemos seguido la evolución del Bitcoin desde su nacimiento hasta el día de hoy, cuando ya es un activo más que forma parte de las carteras de inversión de millones de personas. Para estas personas, mirar cómo va el precio Bitcoin euro es algo ya habitual que hacen todas las mañanas.
Además, esta criptomoneda se ha convertido también en una forma de pago, puesto que hay tarjetas que la convierten en dinero “normal” y que permiten pagar en cualquier tienda.
Esta criptomoneda nace en un ya lejano 2009, cuando se estaba buscando una manera de hacer intercambios de dinero electrónico sin emplear los intermediarios clásicos, los bancos. Así, en enero de 2009 se minó el primer bloque.
Desde entonces ha ido evolucionando, siendo estos algunos de los hitos más importantes:
Si consultamos la definición de moneda, esta dice que para que algo sea considerado como tal, tiene que ser un medio de cambio. Esto quiere decir que la función principal del dinero es que debe ser aceptado para que cualquier persona pueda comprar y vender con él.
Años después de su nacimiento, el Bitcoin era un activo de inversión, pero era muy complicado comprar y vender productos con él. Esto ahora ya es posible gracias a las tarjetas de débito, que actúan igual que las de moneda fiduciaria (el euro en nuestro caso).
El mercado de Bitcoin no ha dejado de crecer, pero presentaba problemas a la hora de ser aceptado como medio de pago debido a su volatilidad. Su precio fluctúa, de modo que una tienda no se arriesgaba a cobrar en la propia criptomoneda por si su valor bajaba mientras la convertía a euros.
Eso ya se ha solucionado. Las tarjetas cripto (Binance ofrece una que funciona en varios países de Europa) hacen la conversión de manera instantánea con la cotización de ese momento.
Al pagar con una tarjeta de esta clase, el comerciante recibe en su cuenta el importe en euros, al igual que pasa cuando se paga con una tarjeta de crédito o de débito. Así no hay riesgo alguno. De hecho, el comercio ni siquiera sabe que está cobrando con una tarjeta en la que hay criptomonedas, pues el proceso no difiere en nada al que se lleva a cabo con las tarjetas que todos usamos a diario.
Con el transcurrir de los años, el Bitcoin ha pasado de ser algo novedoso y un poco extraño a convertirse en un medio más de inversión, de ahorro y ahora de pago como una moneda más.