Continúan resonando los ecos del último viaje oficial de Isabel Díaz Ayuso a México. Una suerte de gota que colma el vaso. Y es que las recurrentes solicitudes de fiscalización de la oposición en torno a los gastos asociados a este y otros asuntos, hasta una treintena solo en la primera semana del mes, ha llevado Joaquín Leguina, presidente de la Cámara de Cuentas, el órgano competente en la materia, a remitir un escrito dirigido a la Comisión de Hacienda y Empleo de la Asamblea para rechazar tal tendencia al considerar que "muchas" de ellas son "reiterativas", dandol lugar a un volumen de trabajo "imposible" de asumir con los medios actuales.
"Debería ser evidente para cualquiera que tenga un mínimo conocimiento del funcionamiento de está Cámara que la realización de tal número de fiscaalizaciones a solicitud de la Asamblea es, simplemente, imposible (...). Para satisfacer tales peticiones haría falta reorganizar por completo la estructura de la Cámara de Cuentas, incrementando de forma muy signiticativa su personal y sus recursos", resume el texto de Leguina.
En el eje de las críticas a cargo del expresidente socialista, la diputada de Más Madrid Marta Lozano, responsable de la presentación de 26 de las 30 peticiones de fiscalización en los primeros compases de mayo. "Pensemos en lo que ocurriría si otros diputados hicieran algo semejante", invita a reflexionar el mismo Leguina, al tiempo que desliza la posibilidad de "agrupar peticiones de características similares" a fin de "evitar repeticiones y solapamientos", responsables últimos, al menos a su juicio, de la sobrecarga de trabajo.
La respuesta no se haría esperar y esta misma mañana la formación progresista registraría una Proposición No de Ley (PNL) en la que invita al responsable de la Cámara de Cuentas a dimitir "si, con sus 125.000 euros al año de sueldo no es capaz de hacer su trabajo". "Queda claro que a Leguina le pusieron un sillón para que Ayuso hiciera propaganda con su figura", señalaba al hilo la portavoz del grupo parlamentario, Manuela Bergerot, en declaraciones remitidas a este digital.
En paralelo, Más Madrid no duda en reprochar que "llama la atención que ante el reconocimiento de que no cuenta con medios suficientes para cumplir las obligaciones de su institución, en vez de dirigirse al Gobierno de la Comunidad de Madrid para adecuar los medios de la Cámara de Cuentas al trabajo que se le requiere, se dirija a la Asamblea de Madrid para que deje de solicitarle que cumpla las tareas que le encomiendan el Estatuto de Autonomía, la Ley de la Cámara de Cuentas y el Reglamento de la Asamblea de Madrid".
Y, en consecuencia, apostillan, para resolver la cuestión bastaría con "dotar a la Cámara de Cuentas de los medios necesarios para cumplir su función de control económico y presupuestario del sector público".
Con idéntico telón de fondo, el periplo de Ayuso al otro lado del charco, desde el Grupo Parlamentario Socialista cargan asimismo contra el modus operandi de la Mesa de la Asamblea, el órgano encargado de calificar -en la práctica, autorizar o denegar- las preguntas que a la postre la propia presidenta debe responder en Pleno. Y es que, denuncian, "nos han tumbado todas las preguntas que hemos registrado" al respecto. Un total de diez.
Para colmo, sentencian a través de un post en su cuenta de 'X', "-la Comunidad- sigue sin actualizar el gasto de sus últimos viajes en el Portal de Transparencia. Son tan transparentes que ni se ven. No quieren dar explicaciones".
En sentido contrario, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha respaldado la labor de Leguina y ha defendido la “independencia” de la institución.
“Nosotros garantizamos la labor del presidente y de todos y cada uno de los consejeros de la Cámara de Cuentas y defendemos su independencia”, ha señalado el también portavoz del Gobierno regional ante los medios desde la Viceconsejería de Justicia y Víctimas. García Martín ha acusado además a Más Madrid y a la izquierda de sentirse “más confortable con otros modelos donde ellos puedan dirigir o teledirigir el trabajo que hagan organismos e instituciones independientes”.
Asimismo, ha expresado el “respeto absoluto” del Ejecutivo autonómico al trabajo de la Cámara de Cuentas, que, según ha subrayado, se realiza “con rigor y con escrupuloso cumplimiento de la legalidad vigente”. En este sentido, ha recordado que quien preside actualmente el organismo es “un expresidente del PSOE”, algo que, a su juicio, “Más Madrid o el PSOE jamás lo habrían consentido”.
El portavoz regional también ha cuestionado si Más Madrid se siente “más confortable” en el Gobierno central, “del que forman parte”, al considerar que ha “colonizado todas y cada una de las instituciones, colocando a delegados del sanchismo para poder obstaculizar ese contrapeso”.