Deportes

Vuelos chárter, instalación de pantallas y mucho gasto: los rayistas preparan la final de la Conference

(Foto: Rayo Vallecano).
Marta Gómez | Lunes 18 de mayo de 2026

"Superamos obstáculos solo por ti". Este cántico resuena más que nunca por las calles de Vallecas antes de la gran cita de la Conference League, una final que se celebrará en la ciudad alemana de Leipzig y que enfrentará al Rayo Vallecano contra el Crystal Palace. Una cita histórica para el barrio, para un club acostumbrado a sobrevivir entre dificultades y para una afición que, una vez más, tiene que organizarse prácticamente sola para acompañar a su equipo en el partido más relevante de su historia.

Contra viento y marea, los aficionados han tenido que sortear "obstáculos" para conseguir entradas para la final, vuelos para Berlín y alojamientos en la ciudad alemana de Leipzig. Escollos que algunos aficionados han ido superando para vivir "la noche más importante de su vida".

Rodrigo San Pedro es uno de esos aficionados que han convertido la odisea de viajar a la final en una prueba más de fidelidad. Abonado del Rayo desde 2010, aunque siguiendo el equipo desde el año 2000, lleva años recorriendo el trayecto entre Ávila y Madrid para acudir a Vallecas para ver jugar a su equipo. Ahora, para estar en Leipzig, ha tenido que multiplicar el esfuerzo. "Es imposible. No sé cómo a la UEFA se le ocurre hacer la final en una ciudad como Leipzig. Es como hacerla en Valladolid, apenas tiene alojamientos", lamenta. La aventura comenzó con esa gymkana para buscar algun hospedaje: "Nos cancelaron dos alojamientos y ya no quedaba nada. Lo que había era carísimo, más de mil pavos una casa para una noche para cuatro personas".

Leipzig apenas tiene alojamientos

La solución terminó estando a casi 200 kilómetros de la final (189 km para ser exactos). "Nos hemos tenido que quedar en Berlín, que es donde volamos. Pero claro, tampoco había trenes a esas horas después del partido y cogemos el primer tren que sale a las cinco de la mañana", asegura. Lo que supone que este aficionado rayista celebre la victoria, o por el contrario, el agridulce segundo puesto por las calles de Leipzig hasta que salga el primer convoy.

Rodrigo San Pedro y su grupo de amigos en Suecia.

Pero los problemas para acudir a la gran final comenzaron incluso antes de preparar el viaje. El sistema para conseguir entradas sufrió caídas durante horas y cientos de aficionados permanecieron pendientes de la página web durante toda la mañana para conseguir un código que les diera acceso a las entradas. Rodrigo, sin embargo, logró evitar el caos gracias al sistema de lista de espera de la zona fan, aunque conoce a personas que estuvieron "toda la mañana" esperando a que la web funcionara.

No era la primera vez que seguir al Rayo por Europa le había causado algún "obstáculo" a este aficionado. Ya ocurrió en Atenas, durante otro desplazamiento europeo, cuando el vuelo en el que iban "más de 60 rayistas" se canceló y tuvieron que reubicarles en otros traslados. "A mí me tocó vía Praga y llegué a Madrid con más de 13 horas de retraso. A pesar de ese inconveniente, San Pedro ironiza con que gracias a aquella indemnización terminó financiando parte de su viaje a Alemania para ver la gran final. "Los vuelos están supercaros", relata.

"Cualquiera de los aficionados que vamos a Alemania nos hemos gastado mucho más que lo que gastó Martín Presa en adquirir el club", critica. Aunque más allá del dinero, lo que más indigna a muchos aficionados es la sensación de abandono: "Ha sido una locura de año. Mis amigos tuvieron que hacer noche en la puerta para conseguir las entradas de Atenas. No sé donde se ha visto que no haya tienda, que hayamos tenido que jugar en Leganés. Ha sido un porro de temporada para jugadores y aficionados", apunta este seguidor.

A pesar de todos los inconvenientes, la respuesta del barrio ante esta final histórica ha sido multiplicarse. Mientras miles de rayistas buscan cómo llegar a la ciudad alemana, otros afincionados han decidido organizarse para ayudar al resto. Es esl caso de Carlos Jaén, un joven de 28 años que, sin experiencia previa en turismo o en la gestión de viajes, ha impulsado varios vuelos chárter para trasladar los aficionados a la final.

Imagen cedida sobre uno de los desplazamientos europeos del Rayo.

"Soy un aficionado del Rayo como otro cualquiera. Tengo esa cosa que probablemente me venga de familias que es intentar ayudar a toda la gente que puedo", dice Jaén. La idea, que ya es una realidad, nació después de otros desplazamientos europeos. Y lo que comenzó como una ayuda improvisada para aquel que lo necesitará acabó convirtiéndose en toda una operación logística. "La semana pasada hicimos sold out en tres horas de un cháter de 215 personas y ya estamos por el segundo", cuenta entra llamadas constantes de teléfono preguntando cómo apuntarse a la lista de espera. "Es una locura todo esto", describe.

Carlos Jaén no es el único aficionado que ha tratado de facilitar las cosas a los aficionados rayistas. "No soy ningun héroe. Es algo que hace cualquiera", recalca. Otros particulares y peñas están organizando otras excursiones a la ciudad alemana o, incluso, cediendo sus abonos en caso de que no puedan ir para que otros disfruten.

Por todo esto, Carlos Jaén considera que el Rayo Vallecano va a ganar la final. "Vamos a llevarnos la final por esas cosas que solo pasan en Vallecas", haciendo alusión a todos los esfuerzos que la afición está realizando para apoyar a su equipo.

Piden pantallas para ver la final en Vallecas

Y mientras unos preparan el viaje a Alemana, otros luchan para que quienes no pueden desplazarse puedan vivir igualmente la final desde el barrio. Ahí aparece Ángela Romero, impulsora de la campaña 'Ni un rayista sin final. Pantallas en Vallecas', una recogida de firmas que pide la instalación de pantallas gigantes para seguir el partido.

"Lo hablábamos en el barrio. No todo el mundo tiene la oportunidad de viajas para ver la final y al final es una cosa histórica para Vallecas", explica. La idea comenzó tras comprobar cómo, durante las semifinales, cientos de vecinos terminaron viendo el partido en bares y terrazas ante la ausencia de iniativas oficiales. "Ya que no podemos trasladarnos, por lo menos poderlo ver juntos en Vallecas", defiende Romero. Sin embargo, esta rayista reconoce que no confía demasiado en que el club impulse la iniciativa. "El presidente no suele promover este tipo de cosas para la afición. De hecho, son los seguidores del Rayo los que están organizando todo para ir allí (Leipzig), alquilando chárter y cosas, porque el presidente no ayuda nada", apunta Romero.

Almeida dijo que "estudiarían" todos los escenarios

La campaña reclama que instituciones y club faciliten un espacio para que el barrio pueda reunirse a vivir la final. "El Rayo Vallecano no se entiende sin su gente. Sin Vallecas. Sin un barrio obrero, humilde y solidario", recoge el texto de la petición.

Desde el Ayuntamiento de Madrid, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida ha defendido que las pantallas se instalen dentro de estadio de Vallecas por motivos de seguridad y logística, aunque ha asegurado que iban a "estudiar" diferentes escenarios. Mientras, desde Más Madrid se ha propuesto habilitar espacios públicos como el recinto ferial del parque del Payaso Fófo para que el barrio peuda seguir el encuentro.

Los jugadores del Rayo Vallecano celebrando el pase a la final.

Ante estas declaraciones de Martínez-Almeida y la falta de apoyo del presidente del club, los rayistas no se rinden y están convencidos que con pantallas o sin ellas, vivirán la final: "Es un barrio que, si no hay actividades, ya las organizamos nosotros. Nos unimos mucho para este tipo de cosas".

Pase lo que pase en la final de Leipzig, Vallecas no solo celebrará una cita histórica europea, siendo el único equipo español que este año disputará una final continental, sino que también presumirá de una afición marcada por el orgullo y la resilencia, dispuesta a gastarse todos los ahorros posibles, a dormir en Berlín para volver en el primer tren de las cinco de la mañana o quienes terminarán reuniendose en terrazas y bares para vivir la gran final (eso si al final no consiguen su llamamiento de instalar las pantallas).


Noticias relacionadas