Madrid

El atasco para sacarse el carnet de conducir alcanza ya los diez meses en Madrid

Coches de autoescuela (Foto: Cristina Martín).
Pablo García Sanz | Jueves 14 de mayo de 2026

Lejos quedan ya aquellos tiempos en los que los jóvenes acudían en masa a la autoescuela al día siguiente de cumplir los 18 años para obtener el carnet de conducir a los pocos meses. De manera generalizada, el aumento de la demanda y la dificultad del sistema para absorberla están provocando esperas que, en ocasiones, pueden rozar el año.

Las autoescuelas madrileñas llevan alertando de un doble cuello de botella que está ralentizando todo el proceso. Por un lado, la falta de profesores de formación vial para iniciar las clases prácticas y por otro, la dificultad para acceder al examen práctico por la acumulación de aspirantes y la escasez de examinadores de la DGT.

“Desde que apruebas el teórico hasta que obtienes el permiso fácilmente te puede llevar siete, ocho o incluso diez meses en la Comunidad de Madrid”, explica Emilio Fernández, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Madrid (Apamad), en conversación con este digital.

Según explica Fernández, el primer reto comienza antes de que los alumnos puedan siquiera llegar a subirse al coche. “Ahora mismo se necesitan tres o cuatro meses para empezar las clases prácticas debido a la falta de profesores”. Este no es un problema reciente, ya que, desde hace años, las academias vienen advirtiendo de la escasez de profesores de formación vial, especialmente en la Comunidad de Madrid.

Coches de autoescuela (Foto:Diego Sánchez)

A esa demora se suma posteriormente la dificultad para acceder al examen práctico ante la falta de examinadores. Desde Apamad denuncian que muchas autoescuelas acumulan más alumnos preparados para examinarse de los que realmente pueden presentar a cada convocatoria. “Si tengo preparados a 20 o 30 alumnos, solo puedo examinar a cinco, diez o quince como máximo”, señala Fernández.

“Si tengo preparados a 20 o 30 alumnos, solo puedo examinar a cinco, diez o quince como máximo”

Y es que estas esperas repercuten directamente en el desempeño de los aspirantes en el examen, ya que desde que los alumnos acaban su formación hasta que pueden examinarse “pueden pasar meses sin tocar el coche”, lo que influye según la asociación en el porcentaje de suspensos.

Desde Apamad calculan que la denominada “bolsa” de alumnos pendientes de examen ronda ya las 72.000 personas. No obstante, la propia asociación matiza que en esa cifra se incluyen los alumnos inmersos en su proceso de formación y que aún no están preparados para la prueba práctica.

Así, afirman que, según sus estimaciones, entre un 30 por ciento y un 40 por ciento de esa bolsa sí estarían listos para examinarse. Hablamos de entre 21.000 y 28.000 futuros conductores pendientes de fecha de examen en la Comunidad de Madrid.

Choque de versiones entre autoescuelas y DGT

Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) rechaza un déficit de examinadores en la región. Fuentes del organismo trasladan que “la plantilla de examinadores es suficiente para atender la demanda de aspirantes al permiso de conducción”, aunque reconoce que en los dos últimos años la demanda ha aumentado un 25 por ciento debido a factores como el aumento poblacional sostenido.

Actualmente, la plantilla de examinadores en Madrid está formada por 117 profesionales, según datos facilitados por la DGT, incluyendo 17 incorporaciones nuevas en el último año. Aunque desde Apamad consideran estos esfuerzos como insuficientes, ya que según sus cálculos, la comunidad autónoma necesitaría entre 20 y 25 examinadores más para atender la demanda actual.

Mientras las autoescuelas ponen el foco en la falta de examinadores, Tráfico sitúa parte del problema en las propias academias. “Algunas retrasan la formación de los alumnos porque no tienen profesores suficientes. Si un alumno no da clases prácticas, no es responsabilidad de la DGT”, sostienen.

En paralelo, la DGT saca pecho ante el elevado volumen de pruebas que se realizan en la región a pesar de la congestión del sistema. Solo en 2025, la Comunidad de Madrid registró 193.742 exámenes teóricos, 28.966 pruebas de destreza y 162.612 pruebas de circulación.

El verano agrava el problema

La demanda de permisos de conducir no es lineal a lo largo del año. Sin duda, el verano es uno de los periodos de mayor actividad, cuando muchos jóvenes aprovechan la temporada estival para dar el salto a la carretera, tanto por motivos laborales como por ocio.

En vista de un repunte en la demanda, Tráfico ha puesto en marcha el denominado Plan de Refuerzo operativo de Exámenes (PRO), que contempla la realización de pruebas prácticas los sábados mediante examinadores voluntarios desplazados entre provincias, una solución extraordinaria y temporal que desde las academias miran con recelo.

Desde Apamad muestran preocupación ante la posibilidad de que gran parte de esos exámenes se concentren en puntos como Móstoles, el principal centro de exámenes en la región. Según explican, esto supondría un agravio comparativo para los estudiantes procedentes de otras zonas de la Comunidad de Madrid, obligados a examinarse en recorridos con los que no están familiarizados.

Móstoles, epicentro de la presión

La tensión en Móstoles con los exámenes de conducir viene de largo. El aumento del volumen de pruebas prácticas en el municipio ha reabierto en las últimas semanas el debate sobre la circulación de vehículos de autoescuela en uno de los principales centros de examen de la Comunidad de Madrid.

Centro de exámenes para permisos de conducir de la DGT (Foto: DGT)

De hecho, varios vehículos de autoescuela habrían sido sancionados recientemente mientras realizaban pruebas prácticas en el municipio por sobrepasar los horarios y calles recogidas en ordenanza municipal.

Según Emilio Fernández, algunas autoescuelas temen que estas restricciones compliquen todavía más la organización de los exámenes, ya que "se están denunciando coches de autoescuela con el examinador dentro”.

"se están denunciando coches de autoescuela con el examinador dentro”

Fuentes municipales consultadas por Madridiario recuerdan, no obstante, que la ordenanza busca limitar el tránsito de este tipo de vehículos ante el elevado volumen de tráfico que ya soportan en el municipio. “Solo por la rotonda de Plaza de Toros transitan alrededor de 2.000 vehículos diarios vinculados a prácticas y exámenes”, señalan.

Desde el Ayuntamiento insisten además en que mantienen una “comunicación fluida y permanente” con la Dirección General de Tráfico a este respecto.

A la espera de comprobar los resultados del plan PRO y de futuras incorporaciones de examinadores, las autoescuelas madrileñas temen que la presión sobre el sistema siga aumentando, un problema que el sector arrastra desde hace más de una década.

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