La Comunidad de Madrid seguirá creciendo por encima de la media nacional en los próximos años, a pesar del contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica. Así lo refleja el último informe 'Situación Madrid 2026' de BBVA Research, que prevé un avance del PIB regional del 2,7 por ciento en 2026 y una moderación hasta el 2,4 por ciento en 2027, en línea con el conjunto de España.
El estudio, presentado por el director de Análisis Económico, Rafael Doménech, y el director Territorial Centro de BBVA, Juan Carlos Hidalgo, destaca que la economía madrileña ya cerró 2025 con un crecimiento del 3,1 por ciento, tres décimas por encima de la media nacional.
De cumplirse estas previsiones, en 2027 el PIB de la región se situará casi 20 puntos por encima de los niveles previos a la pandemia (2019), mientras que la tasa de paro podría reducirse hasta el 7,1 por ciento. Además, entre 2025 y 2027 se podrían crear cerca de 169.000 nuevos empleos.
El informe sitúa estas previsiones en un contexto internacional complejo, marcado por conflictos como la guerra en Ucrania o las tensiones en Oriente Próximo, así como por la política arancelaria de Estados Unidos. No obstante, Madrid presenta una menor exposición a la economía estadounidense que el conjunto del país: sus exportaciones a este mercado suponen el 0,7 por ciento del PIB regional, frente al 1,1 por ciento nacional.
Entre los principales riesgos, el estudio señala la evolución del precio del petróleo. Un incremento del 10 por ciento anual podría restar hasta 0,2 puntos al crecimiento del PIB español en 2026 y elevar la inflación en torno a 0,3 puntos. Aun así, este entorno podría favorecer coyunturalmente al turismo, como ya ha ocurrido en otros episodios de inestabilidad global.
El dinamismo del mercado laboral continúa siendo uno de los pilares del crecimiento. En 2025, la afiliación a la Seguridad Social en Madrid creció un 2,8 por ciento, medio punto más que la media nacional, impulsada principalmente por la capital. El inicio de 2026 apunta a que esta tendencia se mantiene, aunque con cierta desaceleración fuera de la ciudad.
La inmigración ha sido clave en este proceso, explicando cerca del 70 por ciento del aumento del empleo desde 2022, mientras que el proceso de regularización podría afectar a unas 120.000 personas en la región.
A ello se suma el incremento de los salarios, con subidas pactadas en convenio superiores al 4 por ciento y una inflación contenida, lo que está impulsando la renta disponible de los hogares y el consumo. Aunque este último muestra cierta moderación reciente, sigue siendo uno de los motores de la economía madrileña.
En paralelo, el informe anticipa una aceleración de la inversión residencial, con unas 18.400 viviendas en ejecución previstas para 2026. No obstante, sectores como el inmobiliario aún muestran una recuperación limitada, pese al aumento del crédito hipotecario (un 28 por ciento en Madrid).
También destacan el impulso de la inversión pública y los fondos europeos NextGenerationEU, cuya ejecución en la región equivale ya al 4,3 por ciento del PIB, así como el aumento del gasto en defensa, con potencial impacto positivo en el tejido empresarial madrileño.
Pese al escenario favorable, el informe advierte de varios factores que podrían limitar el crecimiento. Entre ellos, la posible saturación del turismo, que podría estar acercándose a sus límites de capacidad tras años de fuerte expansión.
Asimismo, se señalan problemas estructurales como el acceso a la red eléctrica, cuyo encarecimiento —con una subida del 6 por ciento en el IPC de la electricidad desde abril de 2025— podría lastrar la inversión.
La falta de vivienda asequible es otro de los principales desafíos. Desde 2021 se han creado cerca de 208.000 hogares en la región, frente a solo 93.500 viviendas construidas, lo que evidencia un importante desequilibrio entre oferta y demanda.
Por último, el informe apunta a ineficiencias en el mercado laboral, con un 4,6 por ciento de ocupados que no trabajan, lo que refleja dificultades para cubrir determinadas vacantes.
Pese a estos retos, BBVA Research concluye que la Comunidad de Madrid mantiene un elevado potencial de crecimiento gracias a una economía diversificada y basada en los servicios.
El informe subraya que avanzar en la mejora del acceso a la vivienda, reforzar la inversión —especialmente en energía—, reducir las ineficiencias del mercado laboral y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas será clave para consolidar un crecimiento “más competitivo, equilibrado y resiliente” en los próximos años.