Tras ratificar de manera definitiva el nuevo acuerdo de financiación plurianual para las universidades públicas madrileñas y enmarcado en la estrategia 'Comunidad de Madrid Región Universitaria', la presidenta Isabel Díaz Ayuso dio a conocer el pasado mes de marzo su medida estrella a fin de incrementar la oferta de plazas residenciales y, en la medida de lo posible, paliar las dificultades de acceso a la vivienda entre los jóvenes que opten por cursar sus estudios superiores en la región: el popularmente conocido como 'Plan Vive Universitario'.
Se trata, siempre bajo el paraguas de la omnipresente colaboración público-privada, santo y seña del Ejecutivo autonómico, de poner suelo público, ya sea de titularidad municipal o regional, a disposición de entidades privadas, encargadas de construir tales centros y, a posteriori, también de su explotación y gestión.
Una segunda vía, recuperar edificios en desuso para reconvertirlos del mismo modo en residencias. Todo a fin de atraer talento académico, mejorar el bienestar de los estudiantes y, claro reducir la presión existente sobre el mercado residencial con precios asequibles.
"No se trata solo de construir alojamiento, sino de crear entornos que favorezcan el estudio, la integración y la salud emocional de los estudiantes, al tiempo que se libera presión sobre el alquiler residencial, ayudando en las políticas de vivienda del Ejecutivo madrileño que, con esta iniciativa, alinea su acción con las prioridades europeas y reafirma su compromiso con una educación accesible, una juventud con oportunidades y un desarrollo urbano equilibrado", celebraban entonces fuentes de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.
Poco a poco, la iniciativa va tomando forma. De hecho, tal y como ha podido saber Madridiario, la titular del ramo, Mercedes Zarzalejo, habría arrancado ya incluso una ronda de contactos con varios ayuntamientos interesados en ceder suelo al programa. Así, las más inmediatas aspiraciones del Gobierno regional pasan por dar el pistoletazo de salida al Plan Vive Universitario de la mano de dos edificios actualmente infrautilizados en el municipio Aranjuez, donde se ubica uno de los campus de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
Una segunda vida para estas infraestructuras sin uso y que podría no dilatarse demasiado en el tiempo. Y es que se trataría, simple y llanamente, de adecuar los espacios ya existentes al uso residencial mediante su rehabilitación. Por el momento, eso sí, no han trascendido los plazos al respecto ni la ubicación exacta de los inmuebles, aunque todo apunta a que serán próximos al campus o, en su defecto, con conexión directa en alguna modalidad de transporte público, preferiblemente en Metro.
En paralelo, la consejería ha entablado asimismo conversaciones con el Consistorio de Móstoles, donde también figura un campus de la URJC, a fin de formalizar la cesión de una parcela. En este caso, la hoja de ruta esperable para su puesta en marcha contempla plazos más abultados, dado que se trataría de levantar una residencia completamente nueva desde cero.
De concretarse finalmente ambas posibilidades, sin renunciar en ningún caso a otras adicionales que permitan incrementar aún más el número de plazas residenciales en el futuro, el objetivo de la Comunidad es que el precio para el alojamiento en tales centros sea inferior al de mercado, permitiendo a su vez que puedan beneficiarse de los nuevos recursos tanto estudiantes matriculados en centros públicos como en privados.
Al margen de este plan, Madrid ha recibido ya hasta 36 solicitudes de licencia para construir residencias universitarias privadas, a las que habría que sumar otras tres en distintos municipios. La región cuenta en estos momentos con cinco residencias asociadas a la Universidad Politécnica, tres a la Complutense, dos a la Autónoma, otras dos a la Carlos III y una a la URJC.
Meses atrás, la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) había exigido a la Administración un "plan urgente" de residencias púbicas, ayudas al alquiler y regulación de precios en ciudades universitarias para poner freno a la crisis habitacional en ciernes, con incrementos de precios en el último año que rondan el 14 por ciento, unos 550 euros de media.
Dentro de las políticas para consolidar Madrid como capital internacional de los estudios en español y, al mismo tiempo, referente en intercambios universitarios, Mercedes Zarzalejo dio a conocer el pasado viernes en un desayuno informativo al que pudo asistir este digital la creación de c-LoVe, el 'Campus Lope de Vega' para "la enseñanza, difusión y certificación", con "sello de calidad propio", del español como lengua extranjera.
Un homenaje a este emblemático autor del Siglo de Oro que vendrá articulado a través de la red de Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) de la región, formada por 29 centros y seis "extensiones". En la práctica, el programa piloto permitirá incluir opciones adicionales a la oferta de certificaciones ya disponible. Un ejemplo de ello, los Cursos de Actualización, Perfeccionamiento y Especialización (APEs) para estudiantes extranjeros. A medio plazo, se baraja además la posibilidad de ampliar el catálogo con formaciones adicionales de carácter semipresencial.
El centro coordinador, aún por concretar, se ubicará en una de las Escuelas Oficiales de Idiomas con más alumnos matriculados en español de la capital para, a la postre, ampliar el rango de influencia priorizando aquellos municipios que ya dispongan de campus universitario. A fecha de hoy, más de 2.500 estudiantes cursan algún nivel de español en las EOI de la región.
Hasta ahora, el Instituto Cervantes, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, era el organismo nacional por antonomasia en la promoción de la enseñanza, el estudio y el uso del español en el exterior. Fuera como fuese, responsables del área educativa madrileña insisten en que c-LoVe "no será competencia", "ni reflejo" del Cervantes, sino más bien una institución "complementaria" a los servicios que este presta.
Sin abandonar el ámbito universitario, otra de las novedades avanzadas por la consejera en el último encuentro con los medios ha sido la iniciativa 'Madrid Campus 365'. Mediante un convenio -aún pendiente de firma- con la Asociación de Colegios Mayores de Madrid, este programa aspira a mantener abiertos y "dar vida" durante todo el año a los 38 colegios repartidos por los distintos campus de la región.
O lo que es igual, a esquivar el tradicional cierre estival de los meses de julio y agosto para que estudiantes ya matriculados, potenciales nuevos alumnos que estén cursando aún Bachillerato y sus familias puedan conocer de primera mano las instalaciones, al tiempo que reciben orientación académica o disfrutan de todo tipo de actividades deportivas y culturales organizadas ex profeso. En último término, que puedan gozar de una primera toma de contacto con la ciudad y el entorno universitario antes de su incorporación con el inicio del curso académico.
Salvo giro de guion, el programa piloto arrancará este mismo verano con una inversión próxima a los 700.000 euros.
Finalmente, Zarzalejo ha anunciado la próxima adquisición, vía Consejería de Digitalización, de un computador cuántico para la Universidad Politécnica de Madrid. Entre sus funciones, prestar servicio a organismo públicos, como los IMDEA o el Imidra, universidades u hospitales, para avanzar en tareas de investigación, pero también a empresas, pymes y startups instaladas en la región con el objetivo de atraer inversiones y crear empleo especializado.
Sin confirmación oficial por parte de la titular, se estima que la inversión pueda rondar los dos millones de euros.